jueves, enero 18

Sin tetas no hay paraiso: que ironía

Y es cierto que el libro de Gustavo Bolívar ha sido todo un suceso. También que la versión televisiva levantó a la sociedad y la confrontó contra sí misma, su sistema de valores y su realidad. Acá la empezaron a pasar desde el lunes casi a la media noche, y con las cadenas del presidente de seguro que la teleaudiencia trasnochadora se ha aburrido antes de aguantar y verla.

El asunto es que es muy buena la historia. Claro que uno sabe desde donde va y hacia donde se dirige pero aun así hay detalles en la interpretación del texto, en el lenguaje, en los usos de las personas, en las sutiles diferencias que llevan a calificar de malo, realmente malo y comprensible la prostitución de las chicas prepago vs. la prostitución de las chicas del bar; o el caso de trabajar con mafiosos ejerciendo sicariato que ejerciendo de traficante, o "gestor" de blancas. Lo mismo ocurre entre ser prepago o sicario, ¿qué es peor?¿cuál es el precio que al final del día te mueve a tal o cual lado?


En casa nos hemos lanzado un intensivo de la novela. Tenemos los DVD de todo el rollo y ya vamos casi por el primer mes de proyección, así que hasta el acento de las chicas se me contagió.


Es irónico. Siliconas justifican acostarse con cualquiera que pueda pagarlas o financiarlas, pero la cosa suena menos agria si al resto de la familia se le regala un mercadito, se sale a bailar y al día siguiente se retoma la dinámica familiar como si nada.


Lo triste es que acá por mucho menos muchas jóvenes hacen lo mismo. En barrios, urbanizaciones y algunas muy respetadas universitarias. Es todo un escándalo estos días los videos porno de colegialas....¿oiga, es que ud. imaginaba que los chicos solo iban al colegio a rezar? Naaaaa... que hay de todo en esta vida, pero que a mi modo de ver las siliconas o la moto o el reloj de moda no justifican esa locura. Las excusas tan variadas como su expositor: la pobreza, la escases de trabajo, que soy menor de edad, que no tengo preparación, que estoy burrido, que bla, bla, bla... en el fondo es escases de norte, falta de valores morales, falta de motivación y de patrones adecuados que seguir podrían ser más cercano a la verdad,las únicas razones que lleven a alguien a eso.


En la novela las propias chicas lo viven, lo dicen, se quejan ¿de qué sirven las tetas grandes al final del día? ¡En fin! es duro verlo así en la tele como si esas cosas fueran de ficción pura, cuando uno sabe que ocurre acá y en cualquier lugar, y en cualqueir clase social; eso no importa. Las prepagos cambian de nombre según la circunstancia, la clase social y la jerarquía. El problema es el mismo.


¿Qué tal si acá nos dejáramos de hipocresías y pacaterias y cada quien asume su barranco? Toodo ese escándalo por los DVD colegiales porno. Señores los chicos hacen eso por exceso de ocio mental, por hormonas sin control, por ocio, por ideas mal encaminadas, por escases de principios, por inversión de valores, por mala comunicación con quienes podrían aconsejarlos y sobre todo por inexistentes patrones de conducta decentes que seguir. ¿Se sorprende uno de que están "sexando" en los colegios en lugar de estudiar? A mí me sorprende el bárbaro compañerito de bachillerato que tan precozmente empezó su empresa, pero el rollo es más largo que eso, y como siempre la solución es más compleja. (OJO antes de que se entienda mal mi posición: me preocupa lo que ocurre, es terrible la red de pornografía "espontánea underground" y más desagradable la infantil; creo que las personas deben vivir su edad con calma, que para todo hay lugar y momento; jóvenes de 12, 13, 14 años debería estar pensando en deportes, fiestas, juegos de video y moda en lugar de dinero fácil, tirando como deporte de película. Las cosas están invertidas, hay que vivir antes de quemarse... pero este post no va por este camino)


Mientras veo la novela y me asombro de tanta estupidez, de tantas ganas de comerse la vida por los pies en lugar de jugársela en positivo al futuro, ¿par de tetas grandes/reloj fino/carrote para qué, si como persona valgo menos que el sedimento que se queda en la cloaca?

En fin... me puse intensa y reflexiva otra vez. Como quiera que sea vale la pena ver la telenovela.

1 comentario:

Jesús Nieves Montero dijo...

la forma de entender el mundo es a través de la reducción de sus complejidades, en este caso es una reducción al absurdo, una asociación directa entre tetas, dinero y felicidad...

sin duda la producción es interesante y pese a que parece no establecer un juicio sobre el actuar de los protagonistas, el mero desenvolverse de ellos y un mínimo de sentido común sirve como una lección contundente...

sobre los videos pornográficos liceístas y, sobre todo, sobre la reacción pacata y escandalizada de la sociedad venezolana, comentamos previamente en Vivir es cuestíón de método...

lástima que la pacatería envió al horario de las 11 pm la emisión de Televen...

¡igual, salud!

j.