... porque se olvidan del trabajo, de los exámenes, de las preocupaciones, y toman sus macundales para irse a la playa. El asunto es que miles de personas hacen lo mismo, y al mismo tiempo.
Irse para la playa estos días es una locura. Sin importar con cuanto cuidado se planifiquen las cosas termina siendo una odisea parecida a Domingo de Resurreción, la película venezolana de hace unas cuantas décadas. Preparar el viaje está lleno de rutinas cuyo leiv motiv es que
ESO no nos vuelva a pasar. Me explico: si el año anterior sufruste por la cola, la comida de la carretera te dañó el estómago, trataste de comprar las bebidas en el lugar y no había, te insolaste, etc., pues este año estas seguro de que ESO no te vuelve a pasar porque ya sabes qué estrategias tomar.
En realidad, esas estretegias son meros MITOS:
MITO 1: Partir de madrugada ahorra tiempo- A las 5:00 am están todos montados en el carro, manejas como cohete a 120 Kph en una avenida solitaria para llegar a la autopista y disfrutarla vacía.
Realidad: al llegar a la autopista de oriente ya hay quinientos otros viajeros que madrugaron más que tú, y están antes que tú formado la cola que querías evitar.
MITO 2: Llevar vianda ahorra tiempo- Para ahorrar tiempo y salvar el estómago, previo a la madrugada del viaje armas las viandas para el camino: sandwiches, refrescos, snacks; así evitas paradas innecesarias en la vía que puedasn afectar tu tiempo de recorrido.
Realidad: en casa demoraste 15 minutos extra llenando el termo del café y cuando ibas a beber mientras manejas, descubriste que el termo está mal tapado y todo el café se enfrió. La bolsa de pan de sandwiches se "sudó" por el calor del carro y todos los panes que hiciste (de diablitos con queso; jamón; atún con mayonesa) se mojaron y parecen una masa pegostosa imposible de digerir. Los snacks que traías para mitigar el sueño del chofer, se los comieron los sobrinitos para superar el mal rato de los sandwiches. Para completar, los refrescos enlatados se batieron y cuando trataste de destaparlos sacándolas fuera de la ventana, el contenido se derramó, te corrió por los brazos y cayó en el carro, se ensució el vidrio por ambas caras, y el líquido restante (ese que casi te sorbes dentro del carro) se derramó en tu asiento cuando caiste en el hueco de la carretera. Resultado: necesitas hacer una parada de 2 1/2 horas para tomar café, limpiar el carro, lavarte las manos, comerte tus arepas, comprar snacks y seguir.
MITO 3: Comer en el carro ahorra tiempoEn la primera parada para echar gasolina, se aprovecha para comprar la comida para el grupo. Todo en bolsa, para llevar, muchas servilletas. En el carro se almacena un rollo de papel sanitario por si acaso, hay botellas de agua y bolsas para los desperdicios. Empezada la comilona quien conduce hace maniobras con una mano para agarrar la comida sin ensuciar, sujeta la botella de agua entre las piernas, le pide al copiloto que le eche salsita al sandiwich de pernil que intenta comerse.
Realidad: aunque el conductor disminuye la velocidad mientras comen en el carro, algún pasajero ya derramó comida o bebida en el auto; tu sobrinito se mareó por comer
en movimiento, y el olor de comida concentrado en el interior del auto ya los tiene verde. Cuando bajan la ventana para airear el carro, todas las servilletas salen volando. ¿Ahora? el conductor (que no puede controlar el carro con ese volante lleno de grasa) debe detenerse de emergencia porque el copiloto, después de bajarse un litro de agua, necesita hacer pipí y además, así evitas que tu sobrinito vomite todo el pollo frito sobre el bolso de playa.
Dicen por ahí que "del apuro solo queda el cansancio", y de esas maravillosas estrategias también. Seguro que tú tienes otras que deseas compartir. ¿Qué opinas?