sábado, febrero 3

En el aeropuerto: comer es más absurdo

... Porque las cosas se manejan con lógica inversa.
En los últimos paseítos que me ha tocado hacer por Maiquetía, desayunar a la prohibitiva hora de las 6:45 am volvió a ponerme de mal humor más que por la hora en que debería realiza la acción sagrada de comer, por la increíble atención de los restaurantesy cafés en el aeropuerto. Oficialmente APESTAN. Decir que te atendieron bien es TODA una RAREZA digna de la llegada de una estrella de televisión y si es porno seguramente será mejor. Me explico:

1) Cafetería descongestionada: encontramos mesas suficientes para sentarnos. Había 3 mesoneros y la dinámica es la habitual, gente que llega pidiendo cafés, algun sandwich o desayuno americano y jugo de naranja. Nosotros pedimos café con leche para mi (pedí este tipo de café suuuuper popular para evitar que se demoraran tratando de preparar el que realmente me gusta: tipo tetero), café marrón mi jefe; 1 croissant con queso yo, 1 sandwich mixto mi jefe, sin jugos. El mesonero trajo el pedido 15 minutos después y empezamos a comer. Uhmm.. ¿mesonero donde anda?.. y comenzamos con las señas en el aire hasta que nos vio.
- Señor, yo le pedí un café con leche, y usted me trajo... Sí seguro, ya le agregamos más leche. Salió veloz a la barra a cambiar la bebida.
Yo creí que sería maravillosa la velocidad con que regresaría la tacita, porque entendió muy rápido el error que se había cometido. 5, 8, 10 minutos más tarde ya habíamos terminado la comida, veíamos el reloj con insistencia porque la hora de embarcar estaba próxima, hasta que el mesonero regresó. Regresó para ver que el café era EXACTAMENTE IGUAL al anterior.
Al bajarle la espumita el café era EL MISMO CAFE MARRON intragable que me había traido antes. Me resigné y pensé que al menos le pedimos la cuenta en ese momento para apurar las cosas.
Negativo. El amigo demoró tanto que pude esperar a que se enfriara la horrible cosa marrón esa y me tomé la mitad (¡lo que hace el sueño!). Espera, espera, espera. Mi jefe ya se había fastidiado al punto de bromear con irnos sin pagar a ver si así reaccionaba el mesero y traía la cuenta. Su factura señor.
Yo sonrío aliviada y espero que me de la hojita con la cuenta impresa... NO. El amigo toma su libreta de anotaciones de pedidos, saca su poderoso papermater azul y empieza a CONTAR LA CUENTA EN FRENTE DE NOSOTROS, allí mismo sumando en voz alta el valor del desayuno pedido.
¿¿Para darnos esa cuenta demoró otros 10 minutos??? Respiro, respiramos, sonreimos y le damos sus billetes para pagar. El mesonero ya estaba en la barra o atendiendo otra mesa. Uhmm... debemos esperar nuestro cambio, para entonces dejarle propina. El amigo se olvidó de nosotros.
Nos paramos y dejamos la cosas así. Yo me llevo mi facturita manuscrita mientras pienso en la campaña de fiscalización de impuestos que hace el Seniat. Ni modo.

2) Puesto de comida rápida. Cambié de sitio a una panadería con maquinita de Nescafé lista para usar y así evitar enredos. Señorita me da un pastelito de ricotta y espinaca para llevar, un jugo de naranja y un latte vainilla. Listo, tenga su dinero, deme mi ticket, fino!
Me dirijo a la zona de entrega de pedidos. Allí empieza el absurdo mañanero.
Ella: Su café.
Yo: Gracias.
Ell: Siguiente...
Yo: Uhm.. disculpe, ¿el pastelito y el jugo?
Ella: mirandoa todas partes solo suelta A ver....
La chica se volvea y le dice a la que está en caja que culmine de servir mi pedido. El detalle es que la cajera está tratando de descifrarle a su supervisor el error que cometió tomando el pedido del señor francés que espera en la fila con cara de resignación. La veo, me ve. Comenta algo con su jefe, él resuelve, ella culmina de cobrarle al francés y me responde.
- Seguro, aquí tiene su cachito.
Ehn no señorita, yo pedí pastelito..
- ¿Ricotta y espinaca?
... para llevar, exacto.
- ¿Para llevar? y ahora me mira con los ojos sin respuesta.
Sí ¿recuerda? para llevar. El reloj avanza y mi paciencia empieza a decirme que es muy temprano para molestarme, que sonría, venceremos. Listo, la chica resuelve una maravilla:
- Tenga señorita, vaya al final del local y dígale a ellos que se lo pongan para llevar. Yo ya me empecé a incomodar pero insisto ¿Diculpa y mi jugo? También allá. Listo regresó a su caja.

Tomo mi desayuno a medias y voy al final del local. Aquí estoy en la barra de OTRO ESTABLECIMIENTO DE COMIDA RAPIDA, y en la zona de despacho espero que la chica me atienda. Ella trata de entregarle el pedido a un señor muuuy gentil que repite a mi lado: Leche señorita, leche.
Ella: ¿y para tomar señor?
El: un vaso de leche por favor.
Ella: aquí tiene su jugo de naranja.
El: no señorita, yo le pedí un vaso de leche, sin hielo.
Ella se voltea al dispensador, toma un vaso grande, lo llena hasta el tope de hielo prefabricado, se acerca al envase del jugo, le pone la mano en la palaca de servir, mira al señor y le dice: ¿jugo de naranja?
Yo solo imagino mi suerte..
El: no señorita, yo quiero un vaso de leche sin hielo.
Ella recapacita, suelta el vaso con hielo se acerca a la barra y mirando al señor le dice: Pídalo en la barra de enfrente.
(Es decir, en la barra donde minutos antes estaba yo tratando de pedir un vaso de jugo de naranja). Soy optimista. Sonrío. Mi turno.
YO: Señorita, me da un vaso de jugo de naranja y me pone esto para llevar por favor.
Ella toma la impresión del próximo pedido, sirve su vaso de jugo de naranja y lo entrega a la chica que viene después de mi. Yo sonrio. Ella no sabe que estoy allí. Le hablo al joven que está preparando los sandwiches, él me entiende "jugo + envoltorio para llevar"; y le hace el pedido a la chica que sirve la bebida. En ese momento ella cae en cuenta que estoy esperando mi jugo.
Ella: ¿para tomar?
YO: un jugo de naranja sin hie...
Ella tiene el vaso servido, con hielo al tope. Diestra sirve el líquido y me lo entrega con amable sonrisa. Siguiente...
YO: Señorita y esto es para llevar..
Ella toma el pastelito, lo evalúa y en 10 seundos lo tiene forrado cual maleta en viaje internacional. Lo mete en bolsita plástica y ya. 25 minutos más tarde pude terminar de COMPRAR mi desayuno para llevar.
Yo que buscaba una manera de resolver el tema de la comida con facilidad y rapidez. Terminé comiendo en la sala de espera de embarque con un café casi frío, un mega jugo lleno de hielo y mi pastelito con envoplast.
Es que la atención señores... es que la cosa da pena.

5 comentarios:

topocho dijo...

Coño pensé que sólo era yo el que impresionaba por la CAGADA de opciones para desayunar en el aeropuerto. Realmente es increíble que puedan convertir un croissant (de Pan Sanchez) y un poco de jamón y queso en algo que no quieras comer.

boomer dijo...

yo tambien me pregunto, si este gobierno pregona tanto el antiimperialismo, cómo es que el aeropuerto completo parece propiedad de MOVISTAR, y que en el area de restaurants de la llegada del internaional solo halla susway, wendys, y pura comida basura, que tampoco es nada rapida ya que siempre esta colapsada con interminables colas y sin mesas para sentarse

Lindisima dijo...

Bueno que te puedo decir aqui en ves de ir adelante no se para donde vamos, que malo que desayunaste mal, aqui lamentablemente no hay educadión de atención al cliente, besito

martis dijo...

Topocho no eres ni serás el único. Desayunar allí es toda una proeza. El tema es que entrar a la red de locales del aeropuerto es como entrar a un cartel mafioso Burrda de dificil.
Gracias por pasar por mi blog. Un besito!

martis dijo...

Boomer es cierto. Las opciones de comida rápida no tienen nada de apetitosas ni de veloces.

LindisimaGracias por tu aliento. La única opción que medio me gustó es la arepera que está en la salida 5 del aeropuerto nacional. Me gustó hasta que vi la chiriita caminando por las paredes y me sirvieron un jugo de naranja que sabía a parchita. ¡Qué te puedo decir! Respiré hondo y revisé todo mil veces antes de darle el primer mordisco a la arepita de queso blanco.
Boomer, Lindisima, gracias por visitarme, siempre bienvenidos. :-)