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sábado, agosto 29

Que rico es que la mimen y la cuiden a una

... decidí regalarme un día de "spa" y el resultado ha sido muy grato.

La semana en la oficina no fue tan pesada como otras, ni mis jefes presionándome, ni compradores exigiéndo mejores descuentos en mis propuestas de negocio; no. No fue así y sin embargo me agotó bastante. Cada mañana amanecía con un plan que cambiaba a cada hora y consigo llevaba tarea tras tarea tras tarea, resolviendo detalles, cabos sueltos, casos pendientes, TODOS se juntaron y decidieron aparecer en esta semana. Si le sumanos que tenía cerca de 3 semanas durmiendo con intermitencia en las noches, fuera por el bebé, por los cambios de temperatura, por la gripe o por la tos recurrente y malgastante, pues mi cuerpo estaba consumiéndose poco a poco.

Al llegar el viernes, sentada en casa, me sentía profundamente cansada, no abrumada ni exhausta, pero definitivamente cansada y sin baterías ni para ver televisión. Algo bueno: hacía 2 meses que había prepagado una sesión de masajes en la estética y justo hoy sábado iba a tomarlo.

Iba tarde... casi 15 minutos tarde, estaba en la cola, había ocurrido un choque; yo saboreaba mi visita al centro de cuidados y saboreando llegué a mi sesión. Durante 2 horas preciosas una especialista muy gentil y nada parlanchina se ocupó de mis manos, de mis piernas, y de todo mi cuerpo. La meta: dejarme relajada, humectada y con una muy grata sensación de descanso que sin dudas repetiré en las semanas por venir.

Primero exfoliación de manos y pies; aunque mis "manos" empezaron desde el codo y mis "pies" se extendieron desde la rodilla. Luego del masaje con scrub, me enjuagó con agua tibia y un pañito, para aplicarme la parafina con brocha. La sustancia blanca, algo más que tibia fue cuidadosamente esparcida por la piel, entre los dedos, en los talones, en los codos. Después, para promover un mayor efecto de los emolientes, me vendó en plástico transparente, me colocó guantes y botitas y me cubrió toda con una manta térmica masajeadora. Luz muy tenue, música de sonidos de la naturaleza, todo en perfecto equilibrio. ¿Cuánto tiempo estuve así? quizá media hora quizá un poco más. El resultado: extremidades tersas, suaves y muy hidratadas.

Después vino lo mejor: el masaje antiestrés. Vaya que me hace falta. El masaje facial fue breve, presión craneo facial, drenaje linfático, digitopuntura en orejas y rostro; muy chévere. Masaje en brazos y piernas precisos, de abajo hacia arriba, presión exacta sin incomodidades, todo bien. Aroma de vainilla en el ambiente. Cuando empezó a toquetear la espalda, subiendo y bajando a lo largo de los bordes de la columna vertebral, recordé lo maravilloso que es estar descontracturado y flojo... algo que no había revivido en estos 4 últimos años. La espalda fue un TRABAJO. Mientras más se enfocaba en la zona alta, entre el cuello, los hombros y los omoplatos las molestias aparecieron; una leve incomodidad, un poco de dolor, una dureza insondeable. Hizo un gran trabajo sin duda alguna. La diferencia se notó. Lo terrible es que para mi grado de tensión el masaje de hoy fue como una suave agitada del martini; en mi caso eso de stirred, not shaken funciona en sentido inverso, soy de las que necesita shaken durante vaaaarias sesiones.

Salí con la firme decisión de prepagar 5 sesiones adicionales. No sé exactamente cuando cuesta solo el masaje. Yo había comprado el paquete de hoy en una promoción especial y me siento muy satisfecha por haberlo hecho. El lunes, entre una llamada de clientes y un trago de agua a media tarde haré el cálculo correspondiente porque la sensación de estar verdaderamente relajada y sobre todo descomprimida es algo tan indescriptible, que necesito volver a experimentarlo, aunque sea por espacio de 1 hora a la semana. ¡Cada minuto de esa hora vale la pena 100%!

jueves, agosto 14

Preparativos: bebé está por llegar

... y eso significa pensar en todos los detalles de lo que necesitará en sus primeras horas de vida en la clínica y luego al llegar a casa.

Desde comprarle un detergente especial y exclusivo para él,


para lavarle su ropita a mano,
acomodársela planchada y por "edad",
arreglarle su espacio en la casa,
tenerle su cobija lista para recibirlo en su cuna
(sobre todo cuando es la cobija que su abuela cosió a mano)

También hay que preparar la maleta para la clínica.

Eso implica desde organizarle a él sus combos de vestuario,
tenerle pañitos varios para limpiarlo,

así como incluir muy arregladita lo que usará mamá,

y acomodarlo todo en una maletita pequeña.

Además en casa hay que tener a mano todo lo que hará falta para su cuidarle el ombliguito y cambiarlo justo cuando regresemos de la clínica.
Mi bebé debe llegar en cuestión de días, horas quizás, no sé.. solo sé que falta muuuy poco. Queremos que sea parto natural así que ando en la casa apresurando el ritmo, revisando una vez más los preparativos, tratando de mantener mi ansiedad bajo control (no es fácil) y enfocándome en tener todo a mano para que al sentir que es EL momento, salgamos rápido y tranquilos a la clínica. Solo sé que estamos en cuenta regresiva para tener a nuestro primer hijo en nuestras manos y eso es una sensación ¡¡indescriptible!!

miércoles, agosto 13

Inesperada sorpresa: cena de aniversario

... por partida doble, atemporal, gourmet, rica.

Nunca me dio señales ni indicativos. En mi mente, nosotros ya habíamos celebrado nuestro 3er aniversario de bodas en la intimidad de la casa, en una cenita familiar que preparamos juntos y acompañamos con un vino súper rico, especialmente apartado y seleccionado para ese día. Pero me equivoqué.


Mi esposo se había quedado con una espinita chiquitita en su interior: nuestro aniversario fue hace ya casi 2 meses pero ese día él estuvo de viaje por trabajo y regresó varios días después. El día D, estuvimos en contacto, hablamos varias veces, puedo decir que
estuvimos juntos en la distancia y todo en órden. Para ambos fue rarro pasarlo distante físicamente pero estábamos claros de que celebraríamos al volver, de la manera más adecuada, en el momento preciso... con esto de la barriga tampoco es que nos íbamos a poner a inventar mucho. Y así ocurrió.

Él regresó y a las pocas noches organizamos nuestra cena muy rica, muy personal. La preparamos juntos, él eligió un meridaje divino con una cava específica (marca tal, de tal
país, método tradicional, hiper fríia... ) que buscó durante el viaje y que a mi me supo a gloria después de varios meses sin probar casi ni una gota de vino, esta cava estaba deliciosa. El día fue positivo para ambos y luego en la noche la cena puso el broche de oro. Esa fue nuestra celebración.

Para mí estuvo genial: estuvimos juntos y el balance ha sido muy bueno. Como pareja estamos en un momento de cambios muy positivos que estamos afrontando juntos de la mejor forma que hemos conseguido, hemos crecido, agradeciendo a Dios toda la ayuda que nos da a diario y todas las bendiciones que durante 2008 no ha cesado de enviarnos... para mí fue un bello aniversario y así se lo dije esa noche. Para él por lo visto algo seguía faltando.

Así que ese viernes empezó su habitual estrés desde temprano.
Que si luego de ir a casa de mi mamá tengo otros planes, que si a que hora regreso, que si esté lista para salir, que un amigo nos invitó, que a las 6 estoy llegando
... y yo,
como lo conozco tanto, al límite del fastidio por la insistente presión, traté de tomarme la tarde con calma pues luego de tantas veces oyendo esta repetición de recordatorios y frases insitentes, una aprende y sé que del apuro solo me queda el cansancio. Sí, anjá...Tranquilo, acá estaré en casa, vestida; anjá; me cuentas luego qué cosa es, sí esperándote. Y a las 6 yo estaba aún en casa de mi mamá sin apuros ni angustias.

A las 6:30 pm yo en casa, él en la vía, seguía con la presión. A las 7 pm yo vestida muy inf
ormal, él frente a la computadora sin arreglarse. A las 7:10 yo molestosa empiezo a recordarle sus propias palabras vestida, lista, salir al llegar, etc. ¿Y qué pasó amigo? ¿cuál es el plan? En cuestión de segundos se bañó, se vistió y se puso bello. Al verlo tan elegante me molesté por su poca presición respecto al lugar, el tipo de invitación, ni el tipo de vestimenta, ahora yo no estaba a la altura.

Extrañamente, sin molestarse, me invitó a ponerme más bonita si eso me hacía
sentir mejor, sin presión de hora ni nada (ESTO OCURRE 1 VEZ CADA MIL AÑOS). Lista, arreglada, bonita, son una sonrisa salí de casa aun sin saber a donde íbamos... hasta llegar a una casa en Chuao donde nos recibieron par de antorchas encendidas, puertas generosas y un salón amplio a media luz.

La sorpresa
Nos recibieron muy atentos. El salón era nuestro; nadie más estaba, solo la anfitriona, el metre, las mesas y nosotros. Todo un lujo.

Allí fue cuando ante mi boca enormemente abierta, imposible de cerrar, me explicó que
Como no tuvimos aniversario y en vista de que pronto no podremos salir así juntos de noche pues esta es tu sorpresa. Yo mantuve la boca abiert
a como por 15 minutos más.

Estábamos en el Instituto Culinario de Caracas donde cada noche de jueves y viernes funciona el restaurante de Sumito Estevez. Este es un lugar muy acogedor, donde solo hay como 12 mesas dispuestas para que no más de 50 personas degusten sus platos en una velada íntima, personal, gastronómicamente suculenta, con atención muy personal y rápida. Me sorprendió. Mi esposito set me up y caí como un corderito, inocente y feliz. Fue súper refrescante volver a salir como adultos a cenar y más aún al restaurante de Sumito, un lugar donde tienes que reservar con antelación superior a los quince días en el mejor de los casos.

Ultimamente mis salidas siempre eran familiares o los encuentros con amigos eran a plana luz del día, almuerzos, brunchs, parrilladas, o con la gente de la oficina rápido y cordial... con Jesús pocas veces tengo este privilegio así romántico y privado.
Al rato llegaron unos comensales más, un grupo de 4 personas por allá, unos viejos amigos más acá... nada d
e niños, nada de algarabía universitaria, nada de música alta ni pantallas de video ni humo ni fumadores ni nada parecido. Un ambiente relajado, adulto, serio sin ser muy formal ni rígido, con buena bossa nova-jazz-soul-electrónica down tempo de fondo... un lugar para comer rico rico, con una buena compañía y un excelente vino. Nuevamente, él hizo un meridaje muy apropiado con la cena.

La carta, 100% para mi (en el sentido de que Sumito solo prepara 2 platos y uno reserva mesa sin saber qué servirá el chef ese día). Mi selección parecía diseñada pensando en mis gustos: Crema de auyama con queso de cabra y almendras con espuma de algo (no recuerdo), seguido por un arroz cremoso con espinaca y centro de queso de cabra derretido, finalizando con un postre de frutas varias en el cual, la mezcla de fresas con mango, lámina de mango y cuadritos de ge
latina de otra fruta sabían exquisitos.


la cremita el arroz el postre

Para él, la selección también fue certera:
terrine de pulpo como entrada seguido de
atún con pimiento de piquillo y salsa de sofrito. Ambos degustamos el mismo aperitivo, un sorbete de zanahoria con aroma de pepino y también el mismo postre.



el sorbete la terrine el atún

Mi esposo nunca se hubiera sentido a satisfecho cenando arroz ni se hubiera complacido con la cremita; así que ambos estuvimos muy agradados con la propu
esta, y luego con los sabores de cada uno de los platos.

Les recomiendo que se acerquen. Vale la pena sin duda alguna. Cuando uno quiere comer rico sin importarle mucho conocer de antemano qué comerá, solo movido por la certeza de que la comida será excelente, se disfrutará en un ambiente muy grato y se compartirá con la companía correcta (pues la lleva uno, junto con su vino o bebida deseada), acercarse al Instituto Culinario de Caracas un jueves o viernes en la noche de 7:30 pm a 9:30 pm es una muy sabia decisión. Dense el regalito y ¡Súper Buen Provecho!

sábado, julio 26

Ando crecida: de talla, de emoción

de nervios y expectativas pues ya ando en la recta final del embarazo: semana 36... y contando.

El bebé debe estar al llegar en cualquiera de las próximas semanas; todos dicen que desde la semana 35 (semana en que par de mis sobrinos se antojaron, uno con éxito y al otro lo aguantaron 2 semanitas más) cualquier día puede suceder que bebé se anime a presentarse.

Las cosas van mejor en casa: la cuna está armada, la maleta del hospital también, coloqué el coche en un lugar más "accesible" y estoy tratando de que mi esposo deje de lado la rezongadera y se centre en lo que nos queda por ordenar. La casita es muy pequeña y debemos ajustar todo para que nuestro primer hijo tenga su espacio.. y no ha sido muy fácil.
Como quiera que sea, ando feliz, viendo con asombro cada día cómo se mueve la panza, cómo se sube, se apuntala, se ondula; esto es toda una experiencia.

Lo gracioso (o irónico): ahora es cuando ando sufriendo síntomas de embarazo, ahora después de 8 meses y pico puedo decir que en este trimestre sí me tocó sentir lo que pasan muchas madres: reflujo (4 ó 5 veces a la semana en la noche), mal dormir (por ir a cada minuto al baño a hacer pipí o por el reflujo), falta de energía (muuucha), cansancio, falta de aire (a veces haciendo cualquier tontería), estreñimiento (un mal de los peores...casi como el reflujo) y por supuesto, calambre en las piernas (de vez en cuando).

Lo sabroso: oir que algunas personas -y varios clientes- no han percatado mis dimensiones ni mi estado y se sorprenden de verme "Oh pero estás embarazada" (y me acababan de ver hace menos de 1 mes), "Niña venga por acá" (y me hacen sentir ligerita, jovencita). También como me dijo una peluquera cuando tenía quizá menos de 5 meses y le aclaré que estaba casada "¡Chica!... pero si te golearon!" esta frase de genuina sorpresa me ha parecido la más increible, jeje

Lo especial: el trato super lindo que recibo de gente forma inesperada, y al que gracias a Dios, me acostumbré y agradezco mucho (porque yo soy una cabeza dura). Gestos como dejarme estacionar con valet-parking en la oficina para que no tenga que caminar tanto en el sótano y sobre todo evitar subir las escaleras para llegarle a los ascensores; el que me cedan el puesto en el Metro incluso obreros que se ven muy agotados de su faena; o que me ayuden a mover la laptop de una oficina a otra o incluso que los clientes lleven por mí el carrito de la laptop sin que se los pida.

Lo único: volver a aprender muchas cosas sobre mí, mi cuerpo, mis emociones y sobre lo que es esto del embarazo. Además, permitirme cosas como relajarme conmigo mismo, permitirme momentos de alegría llorona. Y claro, en la clase materna he explorado un poco ese lado no tan Marta y validar lo que sé, lo que he leído o me ha dicho mi mamá con las experiencias y formas de ser de mis compañeras de clase es muy enriquecedor.

Lo nuevo: cada día casi todo. Desde ver cómo cambia la barriga durante el día, hasta imaginar cómo estará posicionado bebé o qué parte de su cuerpo reacciona cuando lo acaricio. Aprender a ser una persona con una faceta diferente: modo mamá activado.

sábado, julio 12

Preparando BabyShower: sorpresas

... que da la vida. Nunca imaginé que me vería a mi misma preparando una fiestita de este tipo hasta que me encuentro inmersa en ella.

La barriga ha seguido creciendo, cada vez más y cada vez mejor. El embarazo gracias a Dios me ha tratado con cariño y es en este trimestre cuando estoy sintiendo alguno de los malestares y molestias que muchas futuras mamá sienten desde que inicia este "viajecito materno". De las cosas más extrañas es que de pronto, un día amanecí con el Modo Mamá activado y no he podido apagarlo... creo que ya no es posible reversarlo.

Así que de un día para otro me vi googleando por información relacionada con BabyShowers (B.S) y entusiasmada con la idea de hacerle uno al bebé. Las amigas que me conocen saben que si bien me encanta organizar fiestas y reuniones, este particular tipo de reunión no es mi estilo; confieso que éste es apenas el 2do B.S. al que asisto en mi vida... y ¡es el mío!


Me fijé como meta hacerlo pequeño, manejable, sencillo, práctico, mixto y con un bajo nivel de
"bebesismo" porque "no es mi estilo". Lo pensé más como una reunión de amigos, de esos buenos amigos a quienes por razones diversas no he podido ver con mayor frecuencia y con quienes siempre estoy en contacto via SMS, email, chat pero no cara a cara. Quise que mi familia estuviera un rato ameno de diversión diferente donde pudiéramos compartir todos porque tampoco es tarea fácil lograrlo por las agendas que llevamos cada cual en su dinámica.

Y así empecé, con el falso objetivo de hacer 3 actividades/juegos tradicionales de B.S., mientras disfrutamos de un sano brunch dominical.
Pero el Modo Mamá se activó y empezó a dar órdenes, generar ideas, propiciar cambio a (de humor, de planes, de prioridades, de humor). Como fui yo quien se entusiasmó de pronto, de golpe y porrazo como quien dice, mis amigas no tuvieron tiempo de organizarse. Eve, la panita, la súper amiga y mano derecha de siempre, sí me había dicho en una época que quería organizármelo peeeero mi típico estilo Anti-mamá la había hecho desistir (aunado a otros factores).

Así que cuando se me metió la decida idea de este asunto, a la primera persona que le dije de mi repentino cambio de modalidad fue a ella:
- Amiga y ¿cómo vas a hacerlo? ... y yo cual Beatles: Con un poquito de ayuda de mis amigos.
y de mi mamá, de mi hermana, de mi esposo y de mis cuñados.

Y luego le dije a mi mamá, mis hermanos, mis familia política y finalmente a mis amigos.

Todo se reorientó. La reunión de amigos con B.S en 2do plano mutó a BabyShower con todas sus letras y asociaciones. La decoración adulta y fresca pidió una recarga de bebesismos que le impusiera el tono neonatal. Los recuerdos que iban a ser detalles simples se transformaron en reflejo del kit de B.S. típico y la comida se diseñó según ideas de menús recomendados para este tipo de eventos. Sí he mantenido la cordura: nada de pasterles de pañales ni competencia de papillas, tampoco me fuí por el tradicional y (a mi modo de ver "pavoso") girly-like B.S. ese donde solo amigas y mujeres se reunen a hablar de sus experiencias maternas mientras se ponen cursis, hacen juegos y se dan consejos, cuenta anécdotas y cosas así....
Por fortuna aún sigo siendo yo, la misma de ayer, pero "endulzada por el embarazo" y la cercanía del bebé. Este será un B.S. mixto, con juegos y cosas divertidas pero trataré de evitar los momentos llorones porque de esos seguro vendrán a futuro y yo solo quiero risas y alegría.

Así que aquí estoy ahora sentada inflando globos, con una lista de objetivos de fiesta totalmente diferente a la nació en el inicio, pensando en que todos sigan pasándolo bien haciendo tonterías y jugando ¡juegos tradicionales de B.S.! con variaciones de mi propio peculio, aprendidas en mis épocas de chica campamento cuando estaba en el colegio.

¿Qué te puedo decir? ni yo mismo pensé que sería así y a pesar de lo costoso que puede ser, de los detalles que saltan a mi mente porque quiero hacerlo cada vez mejor, más arreglado, más empalagoso (hasta un límite soportable); mientras más pienso qué otras cosas podría incorporar para que sea más divertido y haya algo de atractivo para los diversos rangos de edad que asistirán al BabyShower; mientras más planifico con la falsa idea de trabajar poco delegando mucho en Eve (gran responsabilidad: Coordinadora de regalos, invitados y detalles logísticos complementarios), mi esposo (coordinador de juegos y actividades), mis cuñados (recuerdos, comida, bebida) y mi mamá (salón, postre) y mi hermana con mi sobrino (decoración); más me doy cuenta que soy incorregible, una niña grande súper emocionada por la fiestita de bebé, me doy cuenta de lo que será mi vida a futuro pensando en cómo hacer cosas originales para bebé en las que los adultos tengamos un espacio definido y armónico, pesando y sintiéndome sensible, fastidiosamente sensible, ante cualquier complicación o negativa que pueda tener, pero también entusiasmada por las sorpresas que puedan presentarse y eso en definitiva ¡me encanta!

domingo, marzo 30

Subiendo al Cerro El Avila: primer paseo de bebé

... aunque él no lo sepa todavía.

Teníamos casi un año sin subir. Con el tema del embarazo nos daba como
cosita porque el terreno montañoso tiene sus tretas, sin embargo, la sequía invitaba a tomar el riesgo. El día amaneció super despejado; quizá en unas semanas no podamos hacerlo, sea por mi barriga sea porque los guardaparques decidan restringir el acceso al Parque Nacional El Avila en vista de los incendios forestales, típicos de esta temporada calurosa y seca. Había que intentarlo. Ni siquiera me molestó tener que madrugar un bello domingo a las 6:45 am. No tenía una posición 100% firme respecto a ir ni a quedarme en casa; estaba a favor de intentarlo y según como me sintiera seguir avanzando en la caminata o desistir.

Lo bueno del plan es que en lugar de subir por la famosa, empinada y matadora (por lo extenuante de
la ruta) subida de Sabas Nieves, nos fuimos para Quebrada Quintero, un paseo menos riesgoso y más bello por lo accesible de la quebrada.

El Avila National Park Rangers Llegar a Quebrada Quintero es llegar a otra parte. Es increible la paz y tranquilidad que uno puede disfrutar sentadito en las piedras que bordean la caida de agua, usar los troncos como pasamanos, y adentrarse en el pozo... o al menos llegar muy cercano a él.

La Quebrada Quintero es una especie de gran pared de roca natural que aparece al final de
un camino de agua. El agua cae a chorros por la piedra haciendo caminos o chorros de variable intensidad; el pozo a sus pies es el charquito más atractivo pero muy pocos se aventuran. Tiene muy escasa profundidad, pero como el agua es ¡tan fría! lo mejor es quedarse en la ribera para admirarlo con tranquilidad.

La subida se me hizo muy sencilla. Debe ser por lo entrenados que estamos últimamente
(jeje, increible pero cierto). Mi suegra, que subía por primera vez siguió el paso muy bien, íbamos paseando a un ritmo adecuado, sin exigirnos mucho pero sin hacer pausas en el camino.

Llegamos a muy buena hora, todavía se disfrutaba la tranquilidad que la poca gente permite mantener en el lugar. Luego de las 10 am la situación cambia de forma radical y solo nos dan ganas de seguir caminando, cada vez más lejos, hasta llegar al próximo paraje tranquilo, con la quebradita o caida de agua tímida y apacible. Hoy a esa hora ya íbamos de regreso.

Después de estar disfrutando la quebrada por un rato, de mojarnos las manos
(y pasármelas por la panza para que bebé sintiera lo fríita que es) pensamos seguir subiendo un rato más. La ruta se veía empinada pero nos sentíamos tan bien que íbamos a darle; pero un resbalón inusitado de Jesús en una de las rocas del río nos hizo reconsiderar. Avanzando entre las rocas para cruzar hacia el suelo, pisó una piedra firme pero no tuvo agarre por el moho y la humedad; cayó sentado en el agua helada de zopetón. Si bien el amigo se recompuso rápido, preferimos regresar. En el vano intento por evitar una caida peor, Jesús apoyó las manos sobre las piedras y se torció especialmente dos dedos de la manos izquierda. Al momento no se quejó conmigo ni demostró gran importancia cuando se lo mostró a su mamá, pero una vez a solas conmigo, viendo que se inflamaban y que el enrojecimiento parecía querer quedarse en su mano, si nos preocupamos alguito. Pensábamos que un esguince sería el resultado del incidente.

Por suerte, el frío del agua, la buena fortuna, la energía metafísica que dicen que habita
en el cañon de Quebrada Quintero o lo que sea, la hinchazón ha disminuido a estas horas de la noche. Jesús siguió moviendo los dedos con frecuencia luego del golpe, articulando, manipulando, trató de mantener activa la zona con cuidado de no agravar la lesión. Ya no parece necesario aplicar ungüento, lo que sí es cierto, es que el paseo tuvo de todo: una trama completica que hasta incluyó el ingrediente inesperado del suspenso y la acción que el accidente trajeron consigo.

Queremos regresar. Estuvo demasiado bueno. La barriga y la sequía dirán como van las cosas. Vale la pena regalrse una vueltica a Quebrada Quintero. Se le llega entrando al parque nacional El Avila por Sabas Nieves en la urbanización Altamira. Justo cuando el camino presenta la primera bifurcación, tomar a la derecha y seguir caminando la aparentemente tranquila subida. Cuando aparecen las escaleras hay que seguir a la derecha para estar montados en la ruta que desembocará en la bella quebrada.

Este es un paseo sin desperdicios, 100% natural, relajante y muy gratificante.... además, no hay que pagar nada.

miércoles, febrero 20

¿Qué es de la vida de.....? mia

porque ya no se me ve online en ninguna de las versiones paralelas del mundo que solía frecuentar.

Ocurrió así:

- Me tomé 2 semanas de vacaciones, totalmente desconectada.
-
Estuve con mi familia, sobre todo aprovechando que mi hermana y sus niños estaban tomando una temporada con nosotros luego de 5 años sin reunirnos en familia.
- Estuve con mi abuela, a quien no veía desde hacía como 4 años, y de paso, conocí a un tío que jamás había visto (aunque mi mamá dice que tendría yo 2 años cuando lo conocí), y asus hijos y un par de sus nietos.
-
Luego, después de las festividades decembrinas teníamos las festividades de casita: torta de reyes, cumpleaños de mi hermana la mayor, cumpleaños de mi hermano el menor, cumpleaños de mi sobrina, cumpleaños de mi cuñada... todo eso y a penas íbamos por el 2 de febrero.

Finalmente el regreso a la oficina aunque placentero por el tranquilo ambiente que me recibió, fue molestoso por las nuevas medidas de seguridad digital que tomaron a partir de enero y en las cuales me veo afectada. Ya no tengo posibilidad de navegar libremente en mis ratos de ocio (esos que se ubicaban en la hora de almuerzo, el break de media mañana, la hora del burro en la tarde y la hora de salida, luego de las 6:00pm). Para mí, regresar de vacaciones fue ver cómo día a día aparecían mensajes de "Acceso denegado", "Sitio prohibido por ser de categoría ocio, entretenimiento, blogs, wiki....." Así que pasé a la vieja opción de conectarme en casa, pero seamos sinceros: no tengo tiempo de hacerlo.


Cuando logró completar la cantidad de tareas que realizó al llegar a casa, sea preparar el almuerzo del día siguiente, lavar los envases de mi lonchera diaria, prepararme la cena, arreglar la ropa para la próxima jornada, conversar y compartir alguito con mi esposo, tratar de descansar viendo algún programa favorito en la tele, y esperar a que Jesús desocupe la máquina, se me acaban las horas y termino exhausta. Así que no me acerco a la PC en días de semana y los fines de semana la lista de actividades se expande, abarcando jardín, lavado, mercado, familia, almuerzo familiar, limpieza, etc., etc., etc. las rutinas de leer y consultar blogs, actualizarme con los amigos en Flickr, Facebook, Hi5 y demás lugares de ocio social se olvidaron casi del todo.

Hoy me estoy tomando un respito. Aprovecho que estoy fuera de la oficina en viaje de trabajo, aprovecho que tengo el laptop solo para mi, sin restricciones de navegación, aprovecho que no puedo ver el eclipse lunar porque mi habitación no tiene vista al exterior, tecleo entre gallos y medianoche; aprovecho este momento para sentarme y teclear algo.

Hay muchas cosas que contar que ya no serán reflejas en el blog por extemporáneas y eso me da tristeza. Hay otras novedades que iré comentandoles en las próximas noches, hasta tratar de volver a estar con regularidad semanal en contacto con los amigos de la blogósfera.

Los extraño a todos y les mando un abrazo a todos. Desde Fitzi que se preocupa y está pendiente, mandando saludos y dejando tarea; hasta los anónimos que comentan que aprenda más sobre un tema específico o que me piden mayores detalles sobre alguna posada o lugar vacacional que he visitado. A todos ustedes, un beso, un abrazo y mi firme propósito de relanzar A veces hace falta para reflejar el inicio de esta nueva etapa!!!!
...Se les quiere.

domingo, noviembre 25

Dando gracias: una vez más

... nos reunimos en familia a celebrar el Día de Acción de Gracias y este año ha sido aún más maravilloso.

Desde que empecé con Jesús, empecé con la celebración del Día de Acción de Gracias. Acá en
Venezuela no se celebra esta tradición porque básicamente es una festividad norteamericana vinculada con los inicios de su sociedad, su interculturización y la vida de los peregrinos. En el país generalmente se celebran las festividades religiosas católicas (es decir, de forma mayoritaria; los venezolamos somos muy melting pot para muchas cosas y siempre hay espacio para todas las religiones y sus ritos, pero respecto a esta fecha no es una celebración masiva ni tradicional para nosotros) y en mi casa, una familia católica practicante, no éramos la excepción. Así que adentrarme en su tradición ha sido un proceso de lo más divertido, pues además, es uno de sus ritos más familiares y respetados.

Este año hicimos una cena muy linda desde todo punto de vista. Por una parte la realizamos en casa de mi suegra, una casita cómoda, fresca y amplia. Todos pusimos nuestro granito de arena para que la comida resultara excelente, apegada al menú tradicional y se ambientó el espacio con velas y notas navideñas lo que transformó el lugar en un salón muy acogedor.


Por ser la primera vez que se cocinaba la comida en casa (siempre se cenaba en restaurante o en su defecto se encargaba la cena para llevar), se acordó colaborar. El pavo, pieza fundamental del menú, se pidió a un restaurante; los contornos estuvieron a cargo de mi cuñado y mi mamá. El primero hizo guisantes (porque habas blancas no se consiguen en este país de escases) y cebollitas en salsa blanca con tocineta (el toque gourmet que él no puede resistir, ¡cosas de chefs pues!), y la segunda preparó un delicioso puré de batatas rosadas con un toque de jenjibre. Como siempre, la salsa de arándanos estuvo presente gracias a una oportuna lata que compré en el supermercado con antelación (y menos mal, porque luego tampoco había.. la escases señores nos está fastidiando todo).

Generalmente la cena la compañamos con el vino joven de la temporada, pero esta vez, nos decantamos por un siempre robusto Escudo
Rojo, que desplazó al champán de bienvenida. El postre debía hacerlo Jesús, él tiene una receta muy fácil y sabrosa de torta de calabaza, pero se escabulló y en su lugar compró un pie de auyama rico rico. No pudo faltar el Mozcatel para acompañar el dulce. Todo un lujo de cena, todos en familia, mi gente (mi mamá, mi hermana y mi sobrino) con su gente (sus padres, su hermana y su esposo). Una cena muy grata, buena conversación, chistes y cuentos que iban y venían. Hasta el perro, juguetón y bullero se comportó al vernos cenando y prefirió irse a dormir con su corbatica de lazo (elegante como ninguno) hasta que el alboroto regresara.

Para cerrar la noche la familia de Jesús instituyó desde siempre un intercambio de regalos, por lo que todos con el dulzor del postre en los labios nos vimos llenos de regalos de todas las formas y colores, para ti, para mi, para allá,
para acá, fue un todos contra todos en un excelentemente positivo sentido de la palabra. Me sentí muy feliz.

Este año ha sido muy especial. Siempre tenemos muchas cosas que agradecer, muchas bendiciones nos ha dado Dios y creo que en lo personal he aprendido a verlas, a apreciarlas, a (porquemuchas veces no es fácil), a reconocerlas y a agradecerlas, sin importar las pruebas que pase en el día a día.

Este año, ver a mi familia más inmediata junta, alegre, compartiendo,alejados por unas horas de las habituales preocupaciones, deberes y pendientes, no tiene precio. Vernos a todos colaborando ha sido un regalo muy bello. Espero que momentos así podamos seguir repitiendo con la misma armonía y sentido de unión que sentí esa noche.

Gracias Diosito por las bendiciones recibidas, por las enseñanzas fáciles y severas, por las diferencias, por los momentos buenos y los malos porque siempre me enseñan a crecer, a aprender y a vivir mejor cada día, junto a la gente que amo.
Feliz Día de Acción de Gracias para todos mis amigos virtuales, blogósferos y para las analógicos también. Un gran abrazo ;-)

sábado, octubre 6

¡¡Ya no aguanto más!!! : esto es un desastre

... si fuera creyente de las teorias de conspiración pensaría que el mal servicio que hemos tenido durante la última semana con la energía eléctrica es como planeado para provocar caos y desasosiego general.

Me siento impotente. Esta última semana el servicio eléctrico ha sido una soberana PORQUERIA. Es inaudito que tengamos intermitencias y apagones día por medio, como si esto fuera una isla del Caribe con precario suministro. Acá no deben pasar esstas cosas, y sin embargo suceden con una frecuencia preocupante.

El domingo se fue la luz dos veces en mi urbanización. El primer apagón duró como 10 minutos. Leve pestañeo, si acaso un segundo de luz y nuevamente oscuridad total. Prendí varias velas en la entrada de la casa por si Jesús llegaba, no se fuera a caer por la escalera. El segundo apagón duró poco más de 15 minutos. En ese tiempo tuve de nuevo que ir a desenchufar los teléfonos inalámbricos y verificar que nada estuviese "encendido" para evitar que un repentino regreso de la energía pudiese sobrecargar los circuitos y fundir los aparatos. Cuando Jesús se asomó a la puerta, yo estaba tratando de leer el diario en el sofá, a punta de linterna auxiliar.

El martes de nuevo incidente molesto. Un apagón breve, quizá 5 ó 7 minutos; aún había algo de luz solar así que pude movilizarme por la casa sin linterna. Miércoles nueva repetición. Yo en pleno proceso de hacer la cena, toda entuciasmada y el apagón se presentó. de muy mala gana. Tomo la linterna. El celular indica que ha transcurrido casi 10 minutos. Me resigno tranquila. Ya el mal humor empieza a asomarse pero respiro. De pronto regresa la luz y todo de nuevo es maravilloso. Pero como dicen por ahí, la felicidad duró muy poco. Monto de nuevo la cena, apuro el paso para que al menos quede cocida y ¡zas! apagón número dos. Este si que fue masivo. Afuera ni luna hay esa noche. Ando totalmente fastidiada. El barrio al fondo está iluminado, vivito, perfecto, la música de la fiesta habitual me acompaña. Estuve casi 20 minutos a oscuras.

Esa noche dormí con intermitencias. Me pasaba por la mente que de haber otro apagón los relojes digitales de la tele y del microondas quedaban inactivos y yo luego, me quedaría dormida en la mañana. Mi temor se presentó por partida doble. Escucho el sonido familiar del apagón. Que ladilla, esta vaina me va a dañar la nevera... trato en vano de despertarme completamente y desenchufar todo pero no puedo. Leve pestañeo de la luz, todos los reguladores se reactivan, nevera, vinera, televisión, computadora, tel....¡zas! apagón de replica. Vienen en pares, es un patrón extraño. No sé cuanto tiempo pasó, pero no pegué un ojo hasta el amanecer.

Ya el jueves me daba igual, pero mantenía algo de optimismo. Quien sabe y hoy hay luz continua; todo parecía normal. Como a las 7:15 pm recuerdo que debo ir a la farmacia y como cierran antes de las 8, dejo la laptop encendida y conectada a internet para retomar sin demora mi asunto laboral en el que trabajo... No sé cuando empezó el apagón de es anoche pero ha sido el más largo hasta ahora. Quizá pasé 45 minutos entre ir y venir a casa de la farmacia. La oscuridad cubría todo a mi regreso. Desde la calle, fuera de la urbanización, varias cuadras antes de llegar. Negro cerrado. Que peligroso luce todo así.

Al llegar a casa traté de invertir el tiempo en lo habitual; me puse mis guantes y lavé los platos pendientes. El apagón era completo en la zona. Después de media hora me aburrí mucho y enchufé el teléfono analógico para al menos conectarme con el resto del mundo. Hablé con mi hermana buscando una respuesta similar a mi caso, pero por su casa todo bien. Que vaina...

Se me ocurrió aprovechar la batería de la laptop y segir con el email que dejé a medio camino pero ¡caramba! sin energía no tengo internet. Ya ni trabajar puedo. Estoy que pe pellizcan y suelo bilis. Todo desenchufado. Todo solo. En silencio. No quiero ni abrir la nevera para preservarle el frío. Esta vez cerré la puerta principal con doble llave. Quizá este es el momento en que los malandros se apoderarán de las casa, desvalijando todo en la penumbra. No me tomarán por sorpresa. Tengo mi linterna a mano. Ilumino a todas partes, por las ventanas hacia afuera pero nada, todo esta negro. El celular indica que ya van más de 45 minutos. Los platos están limpios, así que agarro la lechoza y la pelo con esmero, la rebano, la pico en lonjas, la guardo en la nevera... necesito algun incentivo, esta soledad y oscuridad me tienen harta.

Ya solo espero el allanamiento de morada. Si algo ocurre nadie se enterará de las noticias hasta que regrese la luz. EL celular está extraño, pierde señal sin razón aparente. La casa se hace muuuy pequeña en momento así. Me senté en el sofá a esperar. Pestañeo leve, click, click, click. El regulador de voltaje de la computadora y la nevera se manifiestan. Creo que finalmente se hizo la luz. Una hora diez, una hora cinco... ¡¡¡1 HORA SIN LUZ; EN APAGON!!! ¿quién se responsabiliza por esto? ¿le preocupa a alguien que la negligencia me cause severos daños en los electrodomésticos? ¿quién asume las consecuencias en un quirófano? ¿acasó la EDC indemnizará a los viejitos o a los niños que se tropezaron y/o se lesionaron bajando una escalera o que se quedaron atrapados en un ascensor? NAAAADA DE ESO.

Uno debe calársela. ¿A quién le reclama uno estas fallas tan extrañas y seguidas en el servicio? vaya ud. a la EDC y verá que ellos se excusan con una frase elegante y una sonrisa en el mejor de los casos. CALESELA AMIGO MIO. Este seriado de noches sin luz es regalito recurrente en el 2007. Ya es demodé, anticuado, out avisar o hacer "apagones programados" como ocurría antes. Esto se repite a cada rato y no hay ni siquiera una disculpa chiquitica en ningun medio público. Uno debe pagar sus facturas y agradecerle al supremo dios del mundo que el servicio de energía eléctrica aún sirve, que podemos usar electricidad para vivir como seres humanos modernos en una ciudad moderna, sin tener que recurrir a las fogatas, total en Cuba los apagones son moneda corriente. ¿Y entonces? ¿hasta cuando seguiremos con este mal servicio, con esta irresponsabilidad? Basta de negligencia vale!

sábado, agosto 18

Parece increible pero.... ¡Me siento chavista!

... porque yo soy clase media-media, y solo un chavista mesmo sale de una tienda como salí yo hoy.

Después de haber hecho unas compras generales en Makro, mientras iba camino a casa, recordé que desde hace meses necesito un par de zapatos negros, elegantes, buenos para las reuniones serias con clientes importantes, un par ejecutivo y sexy a la vez. También me hace falta una cartera negra a juego. Es hora de cambiar mi viejita cartera "tapa amarilla" por una más grande y cómoda, que me haga lucir impecable cuando visito a un cliente o hago una presentación de negocios.

Dispuesta a comprarme dichos elementos sin excederme en el presupuesto, entré a un centro comercial que no frecuento. La certera la resolvería en Alessi a un precio justo, y los zapatos quizá Bass porque todavía tienen tremendas ofertas. Sino, la meta es buscar un buen par de cuero que no supere los 100.000 Bs. y se vean chéveres.

Varias vueltas sin éxito. Nada realmente atrayente. Me contuve frente al "3x2 Liquidación" de la tienda de ropa interior (nunca se tiene suficiente ropa interior). Hoy solo la cartera y el par de zapatos nena. Caminé, vi trajes de oficina, pasé de los bellos blazers de Armi y me topé con Tommy Hilfiger. La ropa Tommy, si bien bonita, me molesta con su bandera pintada en todas partes y el abuso de colores en estridente estampida primaveral. Cosa de gusto sin dudas. Además me parece excesivamente cara, demasiado costosa para mi presupuesto habitual. Pero bueno, entré.... es increible lo que la curiosidad y un pertinente anuncio de Ofertas puede hacerme cuando estoy en plan de compras.

La sección infantil estaba repleta y pensé comprarle algo a mis sobrinos pero las prendas que me gustaron superaban lo que podría gastar en estos antojos. Pasé de ellas. También de vestidos y camisa en la sección de damas. Me aburro, los zapatos negros no me convencen, no pienso probarme pantalones, los sueteres son tallas enormes, los otros son feos.... de pronto una cartera roja con forro de leopardo me capturó... interesante; pero como mi objetivo era una cartera negra, cosa que no había, me fui sin comprar nada.

El problema es que ella no me dejó. Casi 2 horas dando vueltas por el centro comercial y lo único que me llamaba era la cartera roja. Decidida volví sobre mis pasos. Entré y la tomé del estante. Esperando para cancelar, el muy conveniente precio reducido de la etiqueta hizo el resto. Me la compro.

Son 74mil Bs. ¿¡Qué, en serio?! supongo que mi cara fue de tal asombro que la cajera solo sonrió amablemente. Los descuentos terminan hoy. Palabras mágicas. Me mimeticé con los estantes. En la sección infantil descubrí un nuevo mundo. Falditas coquetas a juego con camisitas de flores. Me llevo dos. Franelas y chemises rayadas con colores explosivos o frases infantiles para niños. Me llevo dos más. En juvenil encontré camisas para mi sobrino mayor. Perfecto, me llevo esas. Nada para mí... ¡ah sorpresa! detrás de las cajas había una sección con descuentos finales que nunca ví y lo mejor de todo es que cantidad de prendas eran ¡de mi talla! Franela, camiseta, jean... En la de caballeros la cosas se trancaron. Los boxer, las medias, los accesorios, no tenían ofertas. Las bermudas suavecitas (en especial de 3x1) eran de tallas mínimas. Los sueters que me gustaron jamás se los pondría Jesús. ¿Desea saber el precio? No gracias, me los llevo todo.

Cinco, seis, siete, nueve, diez piezas en total. ¿Como desea pagar? Por favor, estas seis las envuelve para regalo. Las otras me las llevo así. Mientras ellas hacen lo suyo yo aún sigo viendo las camisas de hombre. Debe haber alguna que no me desbanque y que le quede bien al chico... Listo señora.

Salí de la tienda con 6 bolsas grandes de ropa. No lo creía. La felicidad de haber comprado cosas bellas para mis sobrino y unas cuantas cositas para mi se sentía rico, aunque después empecé a cohibirme un poco. Miradas de curiosos ante tantas bolsas de una tienda nada solidaria en precios. Miradas para mi que ando vestida "tapa amarilla total" con jeanes viejos, cartera discreta, botas todo terreno y una simple franelita sin una gota de maquillaje ni accesorios. Como que las bolsas y mi look no cuadraran.

Pero ¿qué se le va a hacer? encontré cositas preciosas y los jeanes me quedaron a la medida. ¡Así sí es rico comprar! preferí ensordecer cuando la cajera me dijo el precio. No había vuelta atrás. Hoy compré como chavista, como si el mundo se acabara mañana. De hecho, las ofertas se acababan hoy. Es extraña la sensación. ¿Cómo me curo de esto?

martes, julio 31

Cuentos cortos: chistes para variar

... y cerrar un mes de sucesos lamentables, noticias escandalosas y mucho trabajo.

Me los envió mi hermana por correo. Los leí y se me olvidó un poquito
que ya tengo los braces en los dientes, que necesito endodóncia especilizada, que los mosquitos me están comiendo... en fin. La risa, el remedio del alma.

El insaciable:

Llega un hombre a su casa y,
de un grito le dice a su mujer:
-¡Flora! ¡Prepárate para hacer el amor cinco veces!
- ¡¡¡Wuau!!! ¡Mi amor!,
¿Qué, vienes excitado?
- No. Vengo con cuatro amigos

La indiscreta:
-Carmen, ¿estás enferma?. Te lo pregunto porque he visto salir a un médico de tu casa, esta mañana.
- Mira, ayer por la mañana yo vi salir a un militar de la tuya, y no estamos en guerra, ¿verdad?.


La evidencia:

- ¿Sabes cuál es la diferencia entre el papel higiénico y las cortinas de baño?
- No.
- ¡Aja, entonces fuiste tú...!

Una copa de más:
-Doctor, me siento mal... todo me da vueltas... además, me arde el corazón.
- Mire, señora, en primer lugar no soy doctor, soy barman; usted no está enferma, está borracha; y en tercer lugar, no le arde el corazón, tiene una teta en el cenicero.

El Tartamudo:
En una oficina:
- Dígame su nombre.
- Pepepedro Pepepérez.
- ¿Es usted tartamudo?...
- No, el tartamudo era mi padre y el del registro civil, un hijo de p...

Pepito:
En la clase de español.
- A ver Pepito, en qué tiempo está: "Esto no debería haber pasado?
- Preservativo imperfecto, maestra...

Jaimito:
En la clase de Castellano la maestra le pregunta a Jaimito:
- A ver Jaimito, en la oración "María está disfrutando". ¿Donde está el sujeto?
- Muy fácil señorita profesora, pues encima de ella.

Mosquitos:
Un niño que le grita a su padre:
-“¡¡¡Papá, los zancudos no me dejan dormir, me están picando!!!“. A lo que el padre responde:
-“Bueno hijo, apaga la luz y duerme...” El niño apaga la luz cuando de pronto entra en su habitación una luciérnaga y el niño grita de nuevo:
- “¡¡¡Papá, ahora me están buscando con linterna!!!"


jajaja, espero les hayan gustado.

sábado, julio 28

AAA: amigas, anécdotas, años

... de vivencias, recuerdos y momentos, buenos y malos momentos.

Me propuse firmemente este año tener tiempo de calidad con mis amigas. Poco he logrado en frecuencia pero sí he disfrutado de momentos muy buenos con mis amigas. El inventario está lleno de breves y amenas ocasiones en las que:
  • chateamos para apoyarnos en días de decisiones difíciles, esas que lo ayudan a una a madurar y crecer.
  • enviamos sms para darnos una noticia positiva, comentar un logro, un premio.
  • cuando disfrutamos de una noche de risas y humor viendo un show de Emilio Lovera.
  • cuando nos dateamos con "la tienda X ya tiene descuentos" y todas vamos corriendo para allá.
  • cuando podemos escaparnos de nuestros trabajos para almorzar veloz, hablando y corriendo.
Son amigas también cuando hablamos del pasado y nos damos cuenta de que seguimos siendo las mismas un poco más adultas, y reimos de las locuras o los conflictos que alguna vez tuvimos. Cuando nos vamos de paseo solo chicas y sentadas con unas smirnoff en la mano comprendemos los retos que hemos tenido, las relaciones fracasadas, las alegrías inmensas y sobre todo, los pasos que estamos dando para lograr nuestra felicidad.

Este año par de amigas queridas dieron un paso gigante en el mundo adulto: se compraron su apartamento con el sudor de su frente, sus ahorros y un buen crédito hipotecario que las acompañará por una docena de años. ¡FELICITACIONES DE NUEVO A ELLAS!

Este año par de amigas (yo me incluyo acá) compramos carro de agencia, después de darle vueltas a las cuentas, a la cabeza, a los ahorros, a los esposos y sobre todo a nosotras mismas, que no nos decidíamos a dar el paso de vender el carro viejo y meternos en una mejor.

Este año dos amigas -no taaan cercanas, pero sí muy queridas porque además están casadas con dos amigos maravillosos a quienes quiero muchísimo- rebosan de felicidad porque la maternidad está llamando a sus puertas y en pocos meses tendrán a sus criaturitas en brazos.

Esas son las mismas amigas que, cuando una se despierta sangrante deseando que el universo estalle en vómito sobre personas desagradables, hipócritas, que juegan con los sentimientos de seres queridos y sobre todo malintencionadamente manipuladoras, te dan 3 cachetas de realidad. Una para que despiertes la rabia interna y la drenes sin causarle daño a nadie; otra para que reacciones ante la estupidez de dejarte dominar por sentimientos tan malsanos como esas personas dañinas en cuestión y la última solo para recordar que más dolor le causa a una desearle daño a los demás.

Sí señor. Mis amigas.

miércoles, julio 25

¡Estoy gorda!: casi me infarto

... cuando la balanza mostró la dura realidad que, si bien intuía, me negaba a aceptar.

Me enorgullezco de tener un peso muy regular con pocas variaciones que se suceden en estaciones bien definicas: navidades y vacaciones. Del resto, suelo oscilar con desviación -1+1 de mi peso tradicional y como sin darme tanta mala vida.

Pero pasó lo increible, pues comiendo con mi ritmo habitual aumenté ¡¡¡¡¡ 3 TERRIBLES KILOS!!!. Sé que suena vanidoso, totalmente trivial y poco importante en un mundo preocupado por reposicionar el perdido reinado de las carnitas, pero ¡a mi me importa mucho!

Yo tengo como un detector de alimentos. Soy cuidadosa con las cantidades que consumo, suelo evitar los aderezos en las ensaladas (o consumo muuuuy poco), no tomo refrescos, no como comida rápida (junk fopod), soy poco dulcera, no suelo comer psotres luego de las comidas, ceno al menos 3 horas antes de dormir, tomo agua por sobre todas las cosas y las frituras son poco habituales en mi dieta. Claro que como de todo, no me privo de galletas oreo, platanitos o cotufas si me ataca un bajón de energía a media tarde. Me encanta el helado cremoso, muy cremoso (crema = calorías) y nada de tomar sustitutos de azúcar.

Del ejercicio me he alejado progresivamente en lo que va de año y, debo admitir que en los últimos meses había roto mi muy estricto patrón de no repetir porciones de alimentos en las comidas. Es cierto que mi cuñado es chef y almorzamos todos los domingos en casa de mis suegros, la comida rica que el chico prepara y sirve en raciones generosas.
También es cierto que había estado tomando una muy mala costumbre de cenar tarde, casi en la camita, y saltarme el desayuno por simple "olvido". Pudo haber influido incluso el hecho de haber aumentado la sustitución de agua por vino en mayor número de ocasiones a la semana junto con las meriendas más robustas, o haber recurrido al conveniente almuerzo de comida no-casera en días de semana.

Aún así. Cuando los pantalones empezaron a quedarme apretados se lo atribuí a " que este ya es muy viejo", luego me pareció que si me ajustaba mucho en la cintura era "porque este modelo la verdad siempre tuvo un corte extraño". Me admití que quizá, la estrechéz de la tela en mis muslos se debía a que la falta de ejercicio se estaba notando, pero nada grave. Por eso cuando hace unos días, me senté en el carro, justo antes de salir al trabajo y el pantalón se dejó de cuidados y cedió la costura, me apené un poco pero de inmediato pensé "ahhh este pantalón ya se fregó, demasiado viejo el hilo se venció". La culpa no era de mis recién estrenados kilos extra que me negaba a admitir.

Y seguí como si nada. Más desayunos obviados, más cenas tardías, más galletas oreo para las meriendas de la tarde, más barras de granola en las meriendas de la mañana, y nada de ejercicio. ¡ZAS! No debío sorprenderme que el cierre del pantalón explotara hace 2 semanas, justo saliendo de la oficina. Es que ya no era lo mismo subir por los muslos y dominar las caderas. Nop, no era igual, aunque yo insistiera. Ahí sí me dije "caramba, algo pasa con mi ropa" y finalmente decidí pensarme.

Incredulidad y soberbia. "Esta balanza está mal calibrada, ¿¿cómo que yo tengo 2 kilos de más??" Ja! nada me llevará por el camino de la tortura, como dije: está mal calibrada... y la corregí, coloqué la medida en el lugar correcto.Y me volví a pesar.
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Dolor. Sorpresa. Resignación.
..Y ya estás tranquila, ¿cuánto pesas?
- uhm... tengo 3 kilos de más.
Silencio. Mutis.

De nada sirvió que se lo achacara todo a la antiguedad de los pantalones. La verdad es una sola: debo cerrar un poco el pico, volver a las normas de alimentación correctas y dejar justificar la inexistente actividad física en esta etapa de mi vida. Dice mi mamá que después de los 30 el metabolismo de las mujeres cambia, empieza a bajar la velocidad en lo que se refiere al procesamiento de alimentos y yo debería recordarme de eso.

El pavor fue tanto que me enderecé ahí mismo. Cena de nuevo a las 8. Sin postre... bueno, solo una cucharadita y espero ver los resultados en poco tiempo. ¡Qué pánico!

sábado, julio 21

Ortodoncista II: regresé a la consulta

... solo para descubrir que hay una pequeña compliación y que además, la muestra que llevé no era la mia.

Por diversas razones había tenido que aplazar la vuelta. Que si hacer el molde dental se tomaría 2 semanas, que si la semana próxima la doctoria no estaría, que si cancela la cita del viernes porque tengo día de parada, mejor pospó la cita porque no he buscado las radiografías, que si estoy frente a la puerta del consultorio pero justo ese día suspendieron consulta por un imprevisto.

Pero tampoco quería seguir dejando pasar tiempo así que contra todo pronóstico, llamé el viernes a la asistente de la doctora, fijé cita y me presenté. Llevé orgullosa mi molde, mis radiografías y mi resignación.

Llegué 2 horas después de lo pautado y aun así, cuando entré el consultorio estaba vacío, como esperándome (5 minutos después éramos 10 personas colapsando la salita de espera). Yo estaba avergonzada porque mis valores dentales y maxilofaciales discordaban considerablemente del ideal que mostraba el informe junto a mi radiografía lateral. Además, las radiografías recordaban los horribles (para mí) agregados de mi boca: las dos coronas y la prótesis; pero la doctora descubrió algo nuevo.

Por una parte, el molde que tanta satisfacción me causaba (era blanquito y bonito, muy diferente a los que me hicieron varias veces de niña) no era mio. Pero la plaquita adentro dice Marta... claro, pero tu sabes que tus dientes frontales no son así ... y bueno es más que evidente que yo tampoco cuento con una muela atrofiada como la que se ve en el molde. Los vamos a llamar a ver qué ocurrió. Y yo me dije Okey, que se encarguen ellos. (Minutos después resultó que yo debo volver a ir buscar la muestra correcta).

Por la otra, lo que debiera ser el espacio de la antigua raíz de mi diente roto, ese que rompí jugandito, se veía muy extraño. Hay que hacer tratamiento de conducto, y es urgentito. Mi ortodoncista es muy linda, demasiado rosa y delicada para ser médico de adulto, pero es así. Ella no alarma al paciente, ni alza la voz ni se ríe fuerte. Ella ve el desastre que parece existir en la inexitente raíz, llama a la dentista (que es su mamá, mi doctora de toda la vida) y le plantea el caso. Me ve tranquila y le dice en su mismo tono armónico y mesurado de siempre mamá el tratamiento es bastante urgentito... ¿Cómo toma uno esa campanada de alerta, ah? ¡con gran preocupación? no se puede, ella está tan en control que una, aunque sabe que la cosa es malita; quizá gravecita, podría tal vez no sea el fin del mundo.

Bien, ahora este pedazo de diente vengativo me está pasando factura. AHORA después de más de 20 años requiere un nuevo tratamiento de conducto, ¡habrase visto!

Revisa la otra radiografía y los valores del informe. Ciertamente tendremos que extraer 4 piezas para corregir el ángulo, del resto la proporción es adecuada. ¿Eso es bueno? sí, la proporción ósea esta bien. Eso significa que a pesar de que mis valores están casi todos por encima del stándar, en conjunto su relación es armónica. Esto me reconforta además en el fondo pensé que ¡me sacarían más dientes, jeje!

Del análisis pasamos a la conversación y el trabajo. Me explicó los próximos pasos mientras hacía el procedimiento habitual. De las rutinas, no faltaron las típicas preguntas de respuestas abiertas que hace el especialista cuando una recostada en el sillón tiene la boca explayada, impedida para articular palabras inteligibles.

Quedé en regresar el lunes por la tarde. Allí veré si recupero la muestra dental correcta (MI muestra) en el laboratorio y me tocará decidir cúál tipo de braquets usaré: normales o estéticos. Salí con sonrisa breve, apurada porque teníamos diligencias que hacer y estábamos sobre la hora, pensando que los tipos del laboratorio son cabezas de chorlito y que tendía que volver a hacerme un tratamiento de conducto. Se había complicado un poquitin el trabajo dental. Uhm... mejor sigo rebotándome los dientes unos con otros para domesticar las liguitas separadoras que desde hoy uso, rutinatio calentamiento de la instalación metálica que estrenaré en 15 días aproximadamente.

miércoles, junio 27

Día del Periodista: dificil profesión las que nos toca

...en tiempos como los que corren en el mundo, y claro está en Venezuela.

Mis mayor respeto y admiración a los periodistas en su día. ¡Cuanto ha costado llegar a esta fecha! son muchas las luchas que debemos seguir peleando día a día hasta que se restablezcan completamente los derechos civiles y la paz en mi país. La libertad de expresión, principal apoyo para nuestra profesión sigue en riesgo, siendo bajo fuego, sigue en la mira.

Los periodistas son los ojos, las voces, las manos de quien no tiene posibilidad de expresarse de defenderse, de hacerse oir. También son los ojos que nos permiten ver más allá de nuestras narices qué ocurre en el mundo, son el sabueso que investiga, son las reflexiones, los análisis, las verdades, las críticas, las denuncias, las novedades, las buenas noticias, los adelantos, los descubrimientos, los encuentros y el gran auditor de la gestión de los funcionarios públicos. Por eso su labor es sagrada.

No se rindan, no nos rindamos.
Esta es una época en la que ser periodistas (el fiel a su trabajo, a su compromiso, el que trabaja con mística y defiende la veracidad y la objetividad) es un orgullo. Hoy ser periodistas es grande y quien trata de imitar a los periodistas mostrando un trabajo ladino, facilista, razgando y pegando de la noche a la mañana, rápidamente queda al descubierto.

Mis más sinceras felicitaciones a todos ellos.

(pd: si bien mi profesión es periodista y la ejercí en los medios y en la empresa privada, creo que ahora no estoy a la altura del gremio, por eso los felicito a ellos.)