La temporada de conciertos está cada vez más sorprendente. Vienen cantantes, grupos y "arrejuntamientos"; si, parece que la moda está en vestirnos de alegría, mover las manos y cantar al ritmo que más nos guste.
Más allá de Shakira, Ana Gabriel e incluso Mark Anthony, nos visitan rockeros de tradición como Charly García y Gustavo Cerati quienes son esperados con muchos ánimos por sus seguidores. Ahora bien, ¿de verdad, hay fans ansiosos, emocionados, con suficiente nostalgia para ir a un concierto de los "Idolos de Tu Generación" Karina y Guillermo Dávila? Creo que es algo digno de verse.
Creo que me estoy convirtiendo en una crítica social defensora de la mala influencia de los años 80. Es simple, hay cantantes, hay grupos, agrupaciones que han sobrevivido con todo el ritmo y el sabor que tuvieron al iniciar sus carreras y que al pasar de los años se actualizaron, afianzaron y desarrollaron nuevas raíces en nuevas audiencias.
Hay otros que van y vienen pero en cada partida dejan el suficiente buen sabor para no extrañar su mágia, y sentir en cada regreso que vale la pena seguirlos, apoyarlos y disfrutar sus nuevos trabajos, Otros casos no son tan buenos. Hay regresos desafortunados, esos que uno dice con nostalgia que "Fulana ya no es la de antes", o " Mengano está como acabado". Y creo que cuando se paren en tarima frente al público, Dávila y Karina podrían ubicarse en este lado.
Karina tenía una gran potencia en su voz, recuerdo que canté sus canciones hasta decir basta y me encantaban sus chaquetas de blue-jean con sus botines y extraños pasos de baile. Me encantaba su estilo... hasta que empezó a creer: en edad, en intensidad, en drama y en másss drama. YA me parece que su dulzura se perdió. Esta chica creció muy aprisa de la noche a la mañana era la Reina del Drama, la Reina del llanto incomprendido de la juventud-que-se-abre-paso-a-golpes-hacia-la-adultez. Su drama personal invadió las canciones y se me hizo intragable.
Guillermo Dávila ha sido el ídolo de la generación, de aquella, de la otra, de la de hace 40 años y sigue estando de "ídolo" ¿Cómo es posible? A veces me preocupa pensar que sus generaciones son tipo Dorian Grey, eternas y sin cambios a simple vista. El tipo es muy triste, así sin medias tintas. El empezó a jugar de romántico galán adolescente cuando ya tenía como 30 años, ¿o pensaron que los vejucones solo pretendían ser chamines en la serie Beberly Hills 90210? Naaa, nuestro eterno ídolo generacional que se niega a morir, aun cuando como cantante si voz se despidió desde hace generaciones.
Recuerdo que en los años 90, Guillermo hizo un concierto en el Poliedro, una sala que llenaba sin mayores problemas en sus años de boom, en sus años de afianzamiento, en sus años de cantante sin morir. Pero a mediados de los 90 ya el caso era distinto, medio Poliedro vacío; él lo resumió como un "concierto íntimo" solo para los más fieles seguidores. Terrible... y que conste que aún su famoso tema "Cocos y Melones" seguía sonando mucho en la radio.
Ahora, tiempo pasado, años ganados, kilos aumentados, hijos, divorcios, canas y tintes vividos, esta dulce parejita se reune para deleitar a sus seguidores una vez más. ¿Tendrán energía, voz y fuerza de convocatoria?; ¿Podrán sobrevivir los oidos de los seguidores o curiosos a este impacto del tiempo? o quizá sea más justo pensar ¿seguirán los 80 atormentándonos por unas generaciones más?