lunes, agosto 20

¡Me dejó el avión!: que mega rabieta

... me agarré la semana pasada cuando en la puerta de embarque me dicen ¡Ups! que embarque señorita.

Como es usual tenía viaje de trabajo, temprano en la mañana, no madrugonazo ofensivo pero bastante temprano igual. Soy una maniática cuando se trata de los vuelos. Si bien me molesta estar con hooooras de antesala en el aeropuerto, una vez en el terminal verifico todo miles de veces: la hora de abordaje, la puerta de embarque, leo los
monitores para estar segura del status del vuelo, chequeo con las personas en la puerta de embarque que el vuelo es el que debe ser, si necesito comer o ir al baño lo hago rápidamete y siempre que tenga buena visual de la zona de embarque, etc. Extremo las previsiones porque me parece inaceptable que en camino a una reunión de negocios tenga que suspenderla por causa mia y no del vuelo o la línea aérea. La responsabilidad profesional ante todo.

A pesar de ser como soy, de chequear el reloj de muñeca, de pared, de la cajera cuando compro alguna cosa, también presto mucha atención a los llamados que hacen de cada vuelo que llega o sale. Aun así, la semana pasada me quedé.

Me dió una rabia increible. Las lágrimas de impotencia e indignación se salian solas de mis ojos porque no había nada más que hacer. Apenas crucé el detector de metales y mi equipaje de mano salió de la máquina de rayos X pasé a la puerta 3, eran las 6:45 am. El vuelo debía salir a las 7:45, por lo que deberíamos empezar a abordar al menos media hora antes.
- ¿Este es el vuelo a Barquisimeto? mi pregunta parecería boba pero el aviso que estaba en ese momento era de otro destino.
- No después.
- ¿Abordamos justo después de ellos? ¿Barquisimeto, correcto? repregunto con el ticket en la mano.
- Sí señorita, abordan después de ellos.
- ¿Me da tiempo de comprar algo de beber?
- Por supuesto.
Como el vuelo actual ni siquiera había sido llamado para abordar me sentí bien, el tiempo estaba bien.

Compré mi café. Al salir verifiqué status de la puerta 3: todo igual, ahora los pasajeros empezaban a formar fila para el vuelo.

Pregunté por algo de comer en 3 puestos distintos, sin hacer colas. Reloj: 7:10 am. Ya estoy próxima a pagar mi desayuno. Anuncian que el vuelo que ocupaba la sala 3 se va. Todo sigue según horario. El desayuno lo pedí para llevar, cosa de comerlo en las sillas de la sala.
Veo gente en la puerta. En los monitores generales finalmente aparecen los vuelos cercanos al mío, pero no sale Barquisimeto con la línea con que viajo. Uhm...

Como se me complica un poco comer (por el tema de los aparatos de ortodoncia) me siento en unas mesas próximas a la sala de embarque, siempre viendo hacia allá. Deberían estar anunciando el vuelo, pero no ocurre. Envuelvo mi desayuno para comerlo en el avión, así no tengo apuros innecesarios, y campaneo mi muy caliente café. La zona de embarque está tranquila, en breve deberíamos empezar a embarcar si deseamos salir puntuales.


- Señor ¿Barquisimeto acá, no?
- Sí señorita.

Voy al baño y regreso a la sala.

- ¿Barquisimeto? pregunto una vez más, por si las dudas.
- Sí.
Uhm... es como tarde, está todo muy vacío. Es extraño. Ya me estresé esto suena rarro.
De pronto el chequeador se ilumina ¿Barquisimeto? No señorita se cambió a la puerta 5.
- ¿¿¿¡¡¡¡QUEEEEEEE??!!!

A correr a la puerta 5. Esa puerta es la más chimba. Hay que bajar unas escaleras automáticas y es súper incómoda para albergar a los pasajeros de todos los vuelos que salen de seguido. Corre, corre, lancé el café a la papelera, bajé de carreras las escaleras automáticas. Toda agitada llego al counter. El cartel dice Maracaibo. La otra fila de pasajeros dice Táchira, ¡el coño! ¿qué pasa acá?
- El vuelo de Barquisimeto señor. Debemos estar..
- Ese vuelo se fue señorita.
- abordando...¿QUÉ? ¿cómo que SE FUE? Debe salir a las 7:45, no ha voceado, me dicen en la puerta que lo cambiaron, no sale en monitores.. ¡cómo que se fue!, ¿cúando?
- Salió hace 10 minutos, como estaban todos los pasajeros se embarcó antes. Solo faltaron 2.

Ya acá mi indignación tenía la fuerza de un chorro de manguera de psiquiátrico de post primera guerra mundial. Las explicaciones no me bastan. Exigí que me solucionaran este caos. Tuve que ir a hablar con la coordinadora de vuelo, una persona tan agradable y comunicativa que se limitó a decir que ella misma había anunciado el cambio de puerta, el abordaje y hasta había llevado la gente hasta sus puestos. Era mi falla, yo había llegado tarde.Claro está, todo esto lo decía mientras ella me daba la espalda antes de haber culminado la primera palabra y se alejaba por el pasillo apenas empezaba la segunda frase.

¿¿¡Perdí el vuelo?? IMPOSIBLE. INACEPTABLE. Me deben cambiar el vuelo, a otra línea no sé, deben solucionarme esta situación. Ya la rabieta ocupaba mi lugar. Un chequeador me dijo que no había más vuelos, que mientras la gentil coordinadora me daba la espalda se había embarcado el de la línea aérea B, que ya estaba saliendo, que la mejor opción era en la tarde ¡a las 5 pm o a las 7 pm! Y me pregunto yo, ¿mi cliente abrirá su oficina a esa hora para atenderme? que carajo.

Como de última hora el chico -este sí era AMABLE- me dijo que otra línea tenía un vuelo que salía en 10 minutos. Era con escalas pero igual podría ser mi solución. El detalle es que debía regresarme a la zona de venta de pasajes, volver a hacer todo en el counter de ellos y pedirle de favores a todos los oficiales de la guardia nacional que me dejaran salir y entrar sin tener que pagar de nuevo la tasa aérea porque ya la habia pagado, etc.

Lograr eso tomó minutos, la carrera otros tantos. Llegué a la otra aerolínea y le expliqué el caso a la controladora de tráfico. Me vió con cara impacible y contestó Lo siento. Ese vuelo está cerrado.
- Pero señorita, aún no sale. Yo debo estar en Barquisimeto, por favor, aun puedo abordar, ni siquiera lo han anunciado.
- Está cerrado señorita....
(y como en las novelas, la trilladas voz en off del último llamado del vuelo ZXY se oye a lo lejos)
... ya llamaron. Lo siento.

No pude creerlo. Me pasó a mí. En mi país, en mi idioma, en Maiquetía.

La próxima vez es que ni pestañeo. Nada de nada. Quedó como aprendizaje. La próxima vez amanezco en la puerta de embarque y como Dustin Hofman en Rayman me le pego cual sombra a los coordinadores de vuelo, chequeadores de puerta de embarque hasta a la aeromozas si es necesario, pero no me quedo, no señor.

4 comentarios:

Carlota dijo...

Hola!!!! llegué aquí blogueando... siento mucho lo de tu vuelo... la verdad es que éste es el país de lo insólito...
Seguiré leyéndote

Evelyn dijo...

Jajajjja, ay amiga, qué vaina!!!
Nunca me ha pasado, eso sí, mi adorado tormento me trata en el aeropuerto como una niña chiquita (me acompaña hasta al baño con el pasaporte en mano) y varias veces casi me arranca el brazo obligándome a caminar más rápido...
Yo, por mi lado, soy de lo más turista perdida, camino, observo, ando despabilada... en fin...
Lamento full lo que te pasó... y el cliente te esperó? te fuiste? qué pasó??

viagra online dijo...

En mi primer viaje en avion hacia Jamaica estaba tan emosionado, mi vuelo salia a las 8:45 am y me desperte a las 8:00 y tenia que viajar 35km para llegar al aeropuerto , logico perdi el vuelo.

Julio inox dijo...

Me dejo el avion jejeje es culpa del avion o de uno mismo...