lunes, noviembre 6

Clonarme o no clonarme: ese es mi dilema

No soy inconforme. Doy gracias a Dios por mi trabajo, por mi familia, salud, dinero, educación, amigos y etc. Doy gracias a Dios por estar este día donde estoy y haber logrado muchas cosas que deseaba y haber descubierto sobre la marcha otras que inicialmente parecían terribles y demostraron ser diferentes. Doy gracias a Dios por todo ello, sin embargo, ¿no les ha pasado que a veces tener todo lo que se tiene, resulta pesado y uno necesita un clon para sobrellevarlo? ¿que a veces uno quiere salir corriendo y dejarle ese pelero a otro? O mejor aun, ¿con ganas de cederle a otro las responsabilidades asociadas a algo que deseamos?

Pues a mi me pasa; con alguna frecuencia y generalmente en ámbitos familia-trabajo, que son los principales y suelen chocar entre sí. Tal como ocurrió la semana pasada.

No tuve tiempo ni para mí. Round 1: Empleo.
El trabajo -que agradezco full y en donde me siento respetada, apreciada y muy a gusto- se me hizo enorme. Jamás preví el volumen de trabajo que tendría que manejar en una semana, pues en este empleo mi carga es más mía, más moldeable a mis posibilidades. Ocurrió que luego de semanas y meses intentado colocar mis productos en 3 clientes interesantes, ¡me invitaron a ofertarles! Dios me concedió este buen regalito…. Y justo allí comenzó mi carrera.

"Oye, envíame tu mejor oferta y además incluye X, Y X, W…” Ambos querían cosas distintas, con muuuuuuchos soportes, estudios, detalles y explicaciones, solvencias, registros y más papeles. Ambos querían tener la documentación en fechas sucesivas. Las tareas en sí las conozco, el detalle fue llevarlas adelante casi simultáneamente con tan poco tiempo, aun con apoyo del equipo, y me agotó. Tuve que dejar en espera a otros dos prospectos a los que también estoy abonando con mediano éxito pero me pidieron respuestas también para esa misma semana... y tuve que dejarlos en hola. No podía ni reunirme ni entregarles lo que necesitan. Ahora esta semana debo correr para re-enamorarlos.

Round 2: Familia.
En casa mi presencia fue fantasmal. Lo mismo estaba o no, mi mente y mi conversación giraron en torno al trabajo. Gracias a Dios mi esposito lindo me apoyó mucho y se quejó poco :-) a pesar de que él se dormía y yo seguía en la cama laptop encendida tecleando hasta pasada medianoche; incluso si salía de la ofic. a las 7pm, a las 8pm y hasta las 10 pm. Quizá en el fondo a él no le moleste tanto si me tengo que quedar tarde una que otra vez, pero como a mí sí me preocupa, mi nivel de estrés sube como cohete. Ni hablar de mi mamá o hermanos a quienes si les dediqué dos llamadas de 5 minutos fue mucho.

Me gusta tener espacios definidos para cada aspecto de la vida y cuando uno invade de tal forma el espacio del otro es cuando pienso
¡¡¡QUIERO UN CLON!!! que me de una manito, que me ayude a terminar la tarea más larga mientras descanso cenando en familia o que me permita ayudar a mi hermana a mudarse de oficina -algo que obviamente no deseo hacer cuando estoy reventada de una semana intensa- mientras yo estoy dándome un merecido masaje relajante.

¡¡¡QUIERO UN CLON; UN CLON; UN CLON!!!


El asunto extraño sería qué hacer con esa Martis2 cuando no la necesite. Cómo evitar que la gente se envicie y crea que soy yo, siempre dispuesta a todo y cumpliendo una agenda hipertextual. Y ni se diga cuando el clon, ya aprendido de tanta experiencia humana desee entonces emanciparse, abrirse camino y tomar sus propias decisiones.... quizá el clon deje de ser buena idea y se me convierta en otra tarea que haga colapsar el delicado equilibrio de mis espacios y genere más confrontaciones entre los ámbitos.

¿Clonarme o no clonarme? tentador dilema.

2 comentarios:

El loco dijo...

Eso es lo incomprensible del ser humano...siempre queriendo más y más y cuando lo logramos entonces nos quejamos...mientras más tengas y quieras más duro tendrás que trabajar...y menos tiempo libre tendras...
Saludos martis...y suerte, no creo que lo del clon funcione.

martis dijo...

Loquito como siempre es un gusto tenerte por acá. Es así vale, uno se esmera en "tener" y luego se queja de no poder "atander" lo que se tiene. Malabares de la vida. Besos!
.... el clon a pesar de todo, suena tentador, ¿no?