martes, noviembre 21

La radio AM/FM de mi carro: vida propia mañanera

La radio de mi carro definitivamente tiene vida propia, y he notado cierta predilección por las emisoras gubernamentales o por aquellas cuya música me puede producir prurito. Increible pero cierto.
Normalmente mi radio es mi mejor compañía en la cola matutina. Siempre hago saltos de emisora a emisora y me desplazo desde la 88.1 FM hasta la 107.9 FM, hasta detenerme por ubicación pregrabada en la 99.9 para que César Miguel me comente las noticias del día. Mientras hago mi recorrido paso ubicando una emisora tras otra, de la A a la B, luego a la C...etc., así hasta recorrer todo el dial.

Pero de un tiempo a la fecha esta rutina se volvía sorpresiva, pues no había garantía de regresar a la emisora dejada inmediatamente atrás. Me explico: no se podía recapturar la emisora que dejé 1 ó 2 saltos atrás. El proceso de búsqueda de estaciones en reversa llevaba un orden de localización distinto haciendo casi imposible ubicar la canción que justo estaba sonando y que resulta que me gustó, pero como seguí avanzando se queda perdida para siempre.

Mi radio en su continua evolución, me ha mostrado una nueva maña. Ahora se decidió a hacer la búsqueda y selección de emisoras por ella misma, de manera autónoma, sin decirme nada; yo solo noto un cambio smooth y listo. Es así como desde hace un par de mañanas, yo puedo estar oyendo una canción que me gusta, o puedo estar atenta a las noticias y sin son ni ton, la emisora salta automáticamente a la siguiente o hasta la más sortaria.

Gracias a este nuevo método de búsqueda alive, me he enterado de perlas que dicen mucho locutores (Bienvenido a la hora del regaton mic), de chismes de pasillo (música y libro sin ideología, deben desecharse, eso no sirve para nada. Libros como esos de marketing o quién movió mi leche, eso no sirve) y sobre todo de la gran cantidad de cantantes y canciones pavosas que circulan (aquí la lista es multisápida, multicolorida, multiasombrosa).

Esta mañana, la radio se antojó de evitar que oyera las noticias tanto como evitó que escapara de las terturlias matutinas aburridas. Yo en plena cola caraqueña solo quería oir mis noticias y luego musiquita, muuucha musiquita. En cambio, mi radio decidió que tenía que enterarme por ejemplo de que Hidrocapital es el instrumento de la revolución; o que Tiuna FM está avocada a hacer más interesantes las mañanas bolivarianas... El salto fue sorprendente. De pronto terminaban los Titulares en Unión Radio, para dar paso a publicidad pero de seguido los entusiastas chicos de Tiuna me recordaban algún logro de nuestra querida revolución.

No sé como sucedió pero la radio AM/FM de mi carrito tiene vida propia.

Me asusta pensar qué nueva destreza de mi radio descubriré al final de la semana. Quizá se le ocurra prender y apagar con solo acercar mi mano, justo el segundo antes de que yo logre tocar ON. Probablemente se sintonice con mis pensamientos cosa de ubicar la emisora relajante que necesito en el instante mismo en que pierdo la fe en la radiofrecuencia. Pero también podría suceder que no pasara nada, y así como la ranita aquella de Helloo my baby, hello my dearling decida hacer las veces de radio convencional, y me deje a mi, con este post de exaltación a su suprema inteligencia y autonomía, incapaz de mostrarle las evidencias a conocidos.

Amanecerá y veremos....

2 comentarios:

Monique! dijo...

Hay un programa de un señor en las nochecitas, por 97.7, sumamente recomendable.

Dile a tu radio que lo sintonice...

Slds

martis dijo...

OKEY ¿qué clase de cosa loca roja-rojita deseas que oiga? trátame bien vale.
saludos!