miércoles, diciembre 13

Baby shower: luego del asunto

Me faltó el post de cierre de nuestra participación en un Baby Shower... hablo en plural porque todos los que tuvieron que ver conmigo esos días, conocieron los pormenores del asunto.
Hubo varios puntos destacados:

1) el regalo: Moniq y yo fuimos a la misma tienda, el mismo día, pero cada una por su cuenta. NO nos comunicacamos las compras, pero ambas habíamos seleccionado el mismo conjuntito de reayitas verdes y vaca sonriente. Al final, justo en caja cambié de opinión y preferí el móvil para viajero y la chaqueta... uffs!

2) los colores: nada de pasteles infantiles ni de rosados tiernos en la ropa de bebé. Moniq elegió una chaqueta peluda psicoldélica color kaki con lunares fucsias y marrón. La chqueta que compré yo era fucsia y naranja. La futura madre deliró por el buen gusto y elección perfecta de los tonos.

3) los juegos: bueno, sí, hubo par de juegos nada cursis por cierto. ¿Quién se destacó y ganó la primera ronda? ETA! esta que está acá... y bueno, yo que ando en una de stress mental con las barrigas de mis amigas y la posible idea de que llegue la mía en un futuro, fuí el centro la comidilla del grupo durante un rato.

4) la barriga: uno de los juegos era imaginar cuántos centímetros medía la panza de Lili y yo siempre tan certera vale dije 1,60 cts. WOW!! ni que fuera elefante o hipopótamo. La barriguita de Lili, que es ENORME mide solo 1,08 cts.. y crece al menos 4 centímetros diarios.

5) el ombligo: DIOS!!! que me sorprende cómo se le brotó el ombligo a Lili. Por fortuna se había removido el pircing hace un tiempo, de lo contrario la barriga parecería un alien fashion y brillante.

6) las fotos maternales: Lili se hizo un book de fotos de estudio muy buenas. Se nota que hizo modelaje y fotopose de venteañera. Unas mariposas verde fluorescente, y una bufanda fucsia junto a una carita infantil son fiel ejemplo de que la ternura la ha invadido 100%.

7) la felicidad: Lilita se ve plena, muy animada y más decidida que nunca. Yo siempre la recuerdo como una chica fragil, la chiquita del grupo -por tonterías mías porque no es que ella fuera desvalidad ni florecita delicada- y un espíritu libre. Verla allí todda responsable, decidida, segura y con su candor habitual, me parece genial, me sorprende y hace que actualice mis imágenes de mis amigas porque el tiempo nos pasó y crecimos. Así, como sin darnos cuenta.

8) la nostalgia: no importa lo que una diga, ni las veces que comentemos que no estamos listas para ser madres, o que no queremos niños, o lo que sea... entrar a una tienda de ropita de bebé es una cuchilería inmensa y ese gen materno se alborota un poquito. Ayer pasé por Sambil y junto a la tienda de ropa moderna y sexy que suelo curiosear, está una tienda de bebés (El Cochinito, creo). El shock es grande, la vitrina cautiva y se quieren tooodas las cositas que se exhiben, aunque sea para regalárselas a las futuras madres y padres que tengo conocidos.

La reunión fue linda. El baby shower estuvo alegre, paseándose entre anécdotas y bebés. Las amigas de cada bando: por una parte las madres actuales/en camino y por el otro Moniq y yo, las amigas babys-free por un largo tiempo. Fue bonito.

3 comentarios:

La Flaca Simplona dijo...

Me gustó este post. Por alguna razón extraña, me encanta escuchar los cuentos de esas reuniones. Y es verdad, una pasa por una tiendita de bebes y se le alborota el gen materno!! Aunque por estos momentos, el mio se queda quitecito rápidamente!

Saludos!

martis dijo...

Flaca que gusto verte de vuelta por acá. Eso del gen materno es un peligro, por fortuna es controlable, jeje. Gracias por comentar.
saludos :-)

Monique! dijo...

De verdad que la pasamos genial Martucha, ¡quiero otro! ¡compláceme!