martes, octubre 10

Paciencia: Dios dame paciencia pero rápido

Trabajar con gente en general es difícil, especialmente si uno le está haciendo servicios profesionales o si uno está tratando de venderle algo. Hay días de días, y en mi caso, hoy es uno de esos días.

Me pregunto yo, si estoy contratando a alguien para que me haga una consultoría porque sé que tengo problemas pero no estoy 100% seguro del origen, de la razón de esos problemas, solo tengo medias ideas, tibias aproximaciones (sin descartar que esas aproximaciones sean correctas), si no tengo gente capacitada para eso o dudo de la probidad de mi personal interno, si estoy así y sin embargo solo quiero oír lo que yo deseo oír ¿¿!!PARA QUE CARRIZO BUSCO AL CONSULTOR?!!¿para que me ayude a completar ese círculo de fallas-soluciones, y finalmente solucionar el caso de raíz; o para que me valide mis sospechas y haga el trabajo como yo quiero que lo haga (a pesar de que eso implique repetir los errores que dan origen al problema)?

DIGO YO!!! hay que ser muy terco vale, para tener las evidencias en la mano, haber sufrido un proceso poco conveniente y haber tenido que tomar medidas extremas para paliar la situación. Aun cuando el consultor te dijo desde el 3er día que las cosas que debías corregir ahí mismo eran A, B, C, y que no respondíamos por el resultado de las actividades futuras si no hacían esas correcciones.

Entonces, si tienes al consultor al lado diciéndote cómo y por donde debes actuar, si te está diciendo mejor analiza primero tu panorama y LUEGO toma las acciones en orden de prioridad, Y NO LE PARAS, lo invalidas y le trasladas la responsabilidad, de tener que haber tomados medidas extremas porque "no me solucionaron"..... pues, es cuesta arriba la cosa. Simplemente no nos entendemos.

Hoy acabo de invertir (y OJO, digo invertir porque siento que es un progreso siempre que nos reunimos con el cliente, y no digo GASTAR que es lo que mi mente lógica y racional me dice) 2,30h con un cliente que sigue renegando de nuestras habilidades para solucionarle la vida... pero quien igualmente me dice que quiere que le arreglemos todo sin orden específico pero ya. Lo que finalmente le dije lo pude haber hecho en 30 minutos, pero eso hubiera sido muy mágico.

Ese mismo cliente es el cliente que al recibir la información para esos arreglos NO la lee, ni se entera y sigue llamando las cosas por su nombre, sigue moviendo el tiempo a su gusto y sigue obviando que una falla importante es seguir usando esa aproximación a los problemas porque un par de meses después vuelve a reventar la misma olla (esta vez en otra parte). Ese mismo cliente es el que toma acciones en caliente, pero se olvida de medir el impacto real y el costo real de sus movidas.

No sé... de verdad que hoy ha sido un día heavy duty. Quizá sean cosas mias y sea yo quien deba revisar mi manera de enfocar los trabajos de asesoría, consultoria y venta que hago con mis cliente. Quizá simplemente me preocupo mucho y deba salir a venderle cualquier cosa, porque tal, como me dijo "Fui muy inocente, muy quedada cuando logré el primer negocio. Debiste haber venido puesto, movido, quitado y agregado todos los equipos que querías y luego me pasabas la factura, porque allí no hubiera podido decirte nada"... sí, seguramente fue eso.
En fin!!!!

3 comentarios:

Diana dijo...

Hola
Te entiendo totalmente. He pasado por lo mismo, quizás en otra área pero la misma terquedad de la gente. A mi me pasa con algunos estudiantes que llegan en crisis por no saber como hacer x cosa en sus trabajos de grado, les digo bueno A, B, C y me dicen: Yo creo que no es así (sin argumento alguno de por qué lo creen)....Honestamente en esos momentos he cerrado los ojos (tipo Ally McBeal) y les he dicho todo lo que se puede y no se puede decir...
Me pregunto: ¿¿Pa qué carajo más o menos nos consultan entonces??
No es fácil, tratar con la gente en ese sentido..No es fácil

martis dijo...

100% de acuerdo Diana. Es que en este mundo a veces hay tantos sabios pues!
Gracias por seguir visitándome. :-)

Jesús Nieves Montero dijo...

he allí la complejidad humana, por eso hay que concentrarse en hacer un buen esfuerzo y tratar de comunicar lo mejor posible al cliente lo que se está haciendo...

el resto, como diría Montaigne, será una mezcla de azar y necesidad

salud

j.